Denuncian maltratos tras la detención de activistas argentinos que viajaban en una flotilla humanitaria rumbo a Gaza
Cuatro argentinos que integraban la flotilla humanitaria Global Sumud fueron detenidos por fuerzas israelíes mientras se dirigían hacia Gaza con ayuda humanitaria destinada a la población afectada por el conflicto en Medio Oriente.
La embarcación había partido el pasado 14 de mayo desde la ciudad turca de Marmaris con más de 400 activistas y médicos a bordo. El objetivo era romper el bloqueo naval impuesto sobre Gaza y entregar alimentos, medicamentos y otros suministros esenciales.
Uno de los detenidos es Lautaro Rivara, quien había grabado previamente un video que comenzó a circular en redes sociales tras el operativo. “Soy miembro de la coordinación local de la Global Sumud Flotilla. Si están viendo este video, he sido secuestrado por el Estado de Israel o por sus potencias aliadas en aguas internacionales”, expresó.
Además, pidió “presión al gobierno de Javier Milei para que cese su complicidad con la entidad genocida y garantice mi vuelta a casa y la de todos mis compañeros y compañeras”.
La situación generó fuerte repercusión internacional luego de que el ministro de Seguridad de Israel, Itamar Ben Gvir, difundiera imágenes del operativo en sus redes sociales. En el video se observa a activistas maniatados, arrastrados y obligados a escuchar el himno israelí bajo el sol.
“Así es como aceptamos a los partidarios del terrorismo, bienvenidos a Israel”, escribió el funcionario, lo que provocó críticas y condenas desde distintos sectores políticos y organismos de derechos humanos.
La ONG Global Sumud denunció que los detenidos “están siendo sometidos a abusos y recluidos en celdas de prisión en condiciones brutales, arbitrarias e ilegales”.
Por su parte, el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu celebró inicialmente el operativo y afirmó que lograron detener una flotilla que buscaba “romper el aislamiento impuesto a Hamas en Gaza”.
Sin embargo, horas después, el propio Netanyahu tomó distancia del accionar de Ben Gvir y sostuvo que “la forma en que el ministro trató a los activistas no se ajusta a los valores y normas de Israel”. Además, ordenó deportar a los detenidos “lo antes posible”.
Dentro del propio gobierno israelí también hubo cuestionamientos. El canciller Gideon Sa’ar criticó públicamente a Ben Gvir y aseguró que el operativo provocó “un espectáculo vergonzoso” que dañó la imagen del país.
La reacción internacional no tardó en llegar. La primera ministra italiana Giorgia Meloni calificó como “inaceptables” las imágenes difundidas y reclamó la liberación inmediata de ciudadanos italianos detenidos en la flotilla.
También el ministro español de Exteriores, José Manuel Albares, exigió disculpas por el trato “monstruoso, inhumano e indigno” hacia los activistas.
En tanto, Francia convocó al embajador israelí tras denunciar “actos inadmisibles”, mientras que Portugal calificó el procedimiento como una “humillante violación de la dignidad humana”.
Hasta el momento, el gobierno argentino no emitió información oficial sobre la situación de los ciudadanos detenidos.