Misiones avanza en trasplantes en el Madariaga con equipamiento de vanguardia
El Hospital Escuela reforzó recientemente su rol como centro trasplantológico de referencia regional al recibir capacitación especializada del Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (INCUCAI) en el uso de máquinas de perfusión renal, equipos que permiten recuperar riñones de donantes con criterios expandidos, mejorar su viabilidad y reducir la necesidad de diálisis post-trasplante, ampliando así el pool de órganos disponibles en todo el país.
La perfusión renal no es un concepto menor en el mapa de la medicina de trasplantes. Se trata de una tecnología que conecta un riñón extraído, que en condiciones normales podría ser descartado, a un circuito mecánico que simula su funcionamiento, manteniéndolo viable y mejorando su calidad antes de llegar al receptor.
La coordinadora de calidad y gestión de procesos del INCUCAI, María de los Ángeles Yrbas, fue una de las especialistas que encabezó la jornada en el Madariaga, donde explicó que los equipos cumplen dos funciones clave: “disminuir la tasa de pacientes que reciben riñones y tardan en tener función renal post-trasplante y por otro lado también aumentan el pool de riñones disponibles, porque permite utilizar riñones que de otra manera se hubieran descartado”.
En términos concretos, esto significa que órganos que hasta hace poco representaban un riesgo demasiado alto para ser trasplantados, hoy tienen una segunda oportunidad gracias a esta tecnología. Cabe destacar que el Hospital Escuela no es un observador pasivo de este avance: es uno de los puntos neurálgicos donde el Programa Nacional de Máquinas de Perfusión Renal del INCUCAI opera en la práctica.
La institución cuenta actualmente con dos equipos de perfusión, lo que la posiciona como un centro estratégico dentro de la red trasplantológica del país. “Estamos visitando el Hospital Madariaga porque es una de las locaciones donde funciona el Programa Nacional de Máquinas de Perfusión Renal”, señaló Yrbas, subrayando el peso específico que tiene la institución misionera en el esquema nacional. La capacitación cubrió la gestión documental, la trazabilidad del órgano, el monitoreo de los equipos y el soporte técnico-operativo, aspectos que hacen a la evidencia y al rigor de cada procedimiento.