2026-05-25

Crisis en Bolivia: Rodrigo Paz anunció que reducirá a la mitad su salario en medio de fuertes protestas

El presidente de Bolivia anunció una rebaja del 50% en su sueldo y el de sus ministros como gesto de austeridad frente a la crisis social que atraviesa el país. Las protestas y bloqueos continúan y sectores movilizados exigen su renuncia.

El presidente boliviano Rodrigo Paz anunció este lunes que reducirá a la mitad su salario y el de todos los ministros de su gabinete, en medio de una creciente crisis política y social que mantiene al país bajo fuertes protestas y bloqueos.

El anuncio fue realizado durante un acto oficial en Sucre, en el marco de la conmemoración de los 217 años de la gesta libertaria de la capital constitucional boliviana.

“Este presidente, junto a sus ministros, ha asumido la decisión, como parte del esfuerzo y el compromiso con el país, de rebajarse el salario al 50 %”, expresó Paz durante su discurso.

Con esta medida, el sueldo presidencial pasará de 24.978 bolivianos mensuales a 12.489 bolivianos, equivalentes a unos 1.800 dólares. En tanto, los ministros cobrarán cerca de 11.100 bolivianos mensuales.

El mandatario aclaró que la decisión no afectará a otras áreas estatales ni a profesionales del sector público, ya que el objetivo es mantener personal capacitado dentro de la administración.

La medida llega en medio de un clima de máxima tensión política y social. Bolivia atraviesa desde hace varias semanas una ola de protestas impulsadas por sindicatos, organizaciones campesinas e indígenas, además de sectores obreros y transportistas que cuestionan las políticas económicas del Gobierno y reclaman la renuncia del presidente.

Las manifestaciones incluyen bloqueos en rutas y calles de distintas regiones del país, con fuerte impacto en el abastecimiento de combustible, alimentos y medicamentos.

Durante este lunes continuaron las marchas hacia La Paz desde la ciudad de El Alto, donde manifestantes reclamaban la salida inmediata del mandatario.

Entre los principales reclamos aparecen aumentos salariales, alivio económico y críticas a la distribución de combustible, que según los manifestantes habría provocado daños en miles de vehículos.

En paralelo, la Plaza de Armas y las inmediaciones del Palacio de Gobierno permanecen fuertemente custodiadas por efectivos antimotines debido a los enfrentamientos registrados en los últimos días.

Pese a la tensión, Rodrigo Paz volvió a convocar al diálogo, aunque marcó límites frente a los sectores más radicalizados. “Bolivia tiene una Constitución y la haremos respetar”, afirmó. Y agregó: “Una minoría no nos puede gobernar, una minoría no nos puede abusar”.

El conflicto también sumó presión política por parte del expresidente Evo Morales, quien pidió la renuncia de Paz y la convocatoria a elecciones en un plazo de 90 días.

“Tiene dos caminos: una decisión suicida, militarizar, o la pacificación, transición, elección en 90 días”, declaró Morales durante su programa radial.

El Gobierno boliviano reconoce diferentes focos de protesta: sectores sindicales con reclamos económicos, organizaciones indígenas que piden mayor inclusión y grupos a los que acusa de promover acciones desestabilizadoras.

Mientras tanto, la crisis continúa agravándose con más de medio centenar de bloqueos activos y creciente preocupación por el abastecimiento en varias regiones del país.

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