Corrientes
Demandó a su vecino por el humo del asado y pidió demoler la parrilla: la Justicia rechazó el reclamo
La Justicia de Corrientes rechazó de manera definitiva la demanda presentada por un vecino que exigía la demolición de una parrilla construida sobre un muro medianero, al considerar que el humo generado por los asados no representaba una molestia grave ni permanente.
La decisión fue ratificada por la Corte Provincial, que confirmó las resoluciones dictadas previamente en primera y segunda instancia y cerró el conflicto judicial entre las partes.
El demandante sostenía que las emanaciones constantes de humo configuraban una “inmisión antijurídica”, figura contemplada en el artículo 1973 del Código Civil y Comercial de la Nación, que regula las molestias que una propiedad puede ocasionar sobre otra.
Sin embargo, para resolver el litigio, el máximo tribunal provincial analizó distintas pruebas incorporadas durante el proceso y otorgó especial relevancia a la pericia técnica ambiental y edilicia realizada en las viviendas involucradas.
Los informes oficiales concluyeron que el uso de la parrilla era esporádico y no frecuente, que la ventilación del inmueble afectado era adecuada y que el eventual ingreso de humo dependía exclusivamente de la dirección del viento en determinados días.
A partir de esas conclusiones, la Justicia entendió que no se acreditó una molestia intensa, habitual ni permanente, condiciones necesarias para justificar una intervención sobre el derecho de propiedad de los vecinos demandados.
En los fundamentos del fallo, los jueces señalaron que la simple percepción ocasional de humo no alcanza para configurar una inmisión ilegal que habilite una medida extrema como la demolición de una estructura.
Además, remarcaron que la parte denunciante debía demostrar de manera fehaciente que las molestias superaban la “normal tolerancia” que debe existir entre vecinos dentro de un entorno urbano.
Finalmente, el tribunal consideró que las emanaciones denunciadas formaban parte de prácticas sociales habituales y esporádicas de la región, por lo que priorizó el principio de convivencia armónica y buena fe entre vecinos.