2026-05-31

Brasil investiga dos casos sospechosos de ébola y descarta riesgo inmediato de propagación

Dos hombres que estuvieron recientemente en África permanecen aislados en hospitales de San Pablo y Río de Janeiro tras presentar síntomas compatibles con el ébola. Las autoridades sanitarias aseguran que el riesgo de introducción de la enfermedad en Brasil y Sudamérica sigue siendo muy bajo.

Las autoridades sanitarias de Brasil activaron protocolos de vigilancia epidemiológica tras detectar dos casos sospechosos de Ébola en pacientes que regresaron recientemente de África.

Uno de los casos corresponde a un hombre de 37 años que estuvo en la República Democrática del Congo y que fue internado en aislamiento en el Instituto de Infectología Emílio Ribas, en San Pablo, luego de presentar fiebre y otros síntomas compatibles con la enfermedad.

Según informaron las autoridades sanitarias paulistas, el paciente dio positivo para un cuadro grave de meningitis. Sin embargo, los análisis específicos para descartar o confirmar ébola continúan en curso.

El segundo caso bajo investigación se encuentra en Río de Janeiro. Se trata de un hombre proveniente de Uganda que ingresó a Brasil el pasado 22 de mayo y presentó síntomas virales como tos, escalofríos y diarrea.

En este caso, los estudios iniciales detectaron malaria, aunque las autoridades mantienen abierta la investigación epidemiológica hasta completar todos los análisis correspondientes.

La situación genera preocupación debido a que la Organización Mundial de la Salud declaró el pasado 17 de mayo una emergencia de salud pública internacional ante un brote de una variante poco frecuente del ébola que afecta a la República Democrática del Congo y Uganda.

No obstante, especialistas brasileños remarcaron que el riesgo de propagación regional es actualmente muy bajo.

Las autoridades sanitarias señalaron que los protocolos de control, el monitoreo de viajeros y los sistemas de aislamiento permiten reducir significativamente las posibilidades de transmisión.

La cepa involucrada en el brote actual es la denominada Bundibugyo, una variante para la que actualmente no existe una vacuna ni un tratamiento específico aprobado.

El virus se transmite a través del contacto directo con fluidos corporales o sangre de personas infectadas que ya presentan síntomas. Además, el período de incubación puede extenderse hasta 21 días.

Mientras se esperan los resultados definitivos de laboratorio, los organismos sanitarios continúan siguiendo de cerca la evolución de ambos pacientes y reforzando los controles preventivos para evitar cualquier eventual propagación de la enfermedad.

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