Sacrificaron suricatos sanos en un zoológico de Países Bajos por conflictos dentro de la colonia
Un zoológico neerlandés sacrificó varios suricatos sanos al no encontrar espacio para reubicarlos en otros centros europeos, después de que un exceso de machos provocara constantes peleas dentro del grupo. La decisión, adoptada por el zoológico Diergaarde Blijdorp de Rotterdam, volvió a poner en discusión una práctica de control poblacional que es cada vez más cuestionada por organizaciones defensoras de los animales.
Según explicó el establecimiento, las tensiones entre los machos habían escalado hasta generar enfrentamientos permanentes dentro de la colonia. Tras intentar sin éxito trasladar a los ejemplares a otros zoológicos del continente, se optó por sacrificar a los animales considerados más conflictivos, pese a que se encontraban sanos.
“Llega un momento en el que se expulsan unos a otros del grupo mediante peleas, y ahí se les separa y se les intenta ubicar en otro lugar”, señaló el portavoz del centro, Erwin de Zwart, al diario neerlandés AD.
Los suricatos formaban parte de un programa europeo de reproducción y conservación destinado a mantener poblaciones genéticamente saludables en cautiverio. Sin embargo, la acumulación de machos adultos generó una situación que, según el zoológico, no pudo resolverse mediante la reubicación.
“Lamentablemente, esta fue la consecuencia. No es agradable para nadie, pero ocurre muy de vez en cuando”, agregó el vocero.
Desde la dirección del zoológico aseguraron que la eutanasia fue el “último recurso” disponible luego de que el Programa Europeo de Especies Amenazadas (EEP) no lograra encontrar lugares para alojar a los animales en otros establecimientos.
Aunque no se informó la cantidad exacta de ejemplares sacrificados, las autoridades indicaron que fueron menos de diez suricatos y calificaron el episodio como un caso “excepcional”.
Una práctica bajo cuestionamiento
Las políticas conocidas como “criar y sacrificar”, aplicadas en algunos zoológicos europeos, buscan controlar el número de animales cuando nacen más ejemplares de los que pueden mantenerse o trasladarse a otras instituciones.
Quienes respaldan estos programas sostienen que son necesarios para conservar poblaciones sanas y evitar problemas de endogamia. Sin embargo, los críticos consideran inaceptable la eliminación de animales sanos por cuestiones de gestión y reclaman alternativas como el control reproductivo o la ampliación de programas de acogida.
La polémica llegó incluso al ámbito político. En diciembre de 2024, una mayoría del Parlamento de Países Bajos solicitó al Gobierno elaborar un plan para poner fin al sacrificio de animales sanos en los zoológicos del país, una práctica que continúa siendo legal pero que enfrenta crecientes cuestionamientos de la sociedad.
Originarios de las regiones áridas del sur de África, los suricatos viven en grupos sociales jerarquizados donde una pareja dominante suele concentrar la reproducción. En estado salvaje, los ejemplares expulsados pueden alejarse y formar nuevas colonias, una posibilidad mucho más limitada dentro de los zoológicos.