El presupuesto de políticas de género se redujo un 89% desde la llegada de Milei
La llegada de Javier Milei al poder implicó un retroceso transversal sobre los derechos de las mujeres y diversidades, tanto por el desmantelamiento de políticas públicas específicas, como por la implementación de un modelo económico que impacta de manera más profunda sobre este sector de la sociedad.
Su gestión comenzó con la eliminación del Ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidad, a lo que le siguió la desarticulación de políticas públicas contra la violencia de género como el Plan Acompañar y la línea 144, y recortes en áreas de salud sexual y reproductiva que incluyeron a la ley de Educación Sexual Integral y el Plan ENIA, entre otros aspectos.
El actual contexto encendió las alarmas del Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer de Naciones Unidas (CEDAW), que examinó la situación de Argentina y manifestó preocupación por regresiones normativas, institucionales y presupuestarias que afectan la vida de mujeres, niñas y adolescentes.
Ese retroceso se expresa tanto en el plano discursivo como en el de las políticas públicas. Por un lado, Milei niega de manera sistemática las desigualdades y las violencias que atravesamos mujeres y diversidades. Por otro, el Gobierno avanzó en la eliminación y el desfinanciamiento de programas específicos destinados a prevenir y revertir esas situaciones.
Según datos de Amnistía Internacional, el presupuesto destinado a políticas de género se redujo un 89% desde 2024. Además, un informe elaborado en conjunto por el Equipo Latinoamericano de Justicia y Género (ELA) y por la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ) reveló que el Presupuesto 2026 consolida la reducción de recursos destinados a políticas de género.