Dos rugbiers condenados por el crimen de Fernando Báez Sosa fueron trasladados a hospitales por problemas de salud
Dos de los rugbiers condenados a prisión perpetua por el crimen de Fernando Báez Sosa debieron ser trasladados desde la cárcel donde cumplen sus penas para recibir atención médica en centros de salud penitenciarios y hospitales de La Plata.
Se trata de Máximo Thomsen y Matías Benicelli, quienes permanecen alojados en la Unidad 61 de Melchor Romero. Según trascendió, ambos fueron derivados por diferentes problemas de salud y posteriormente regresaron al establecimiento penitenciario.
En el caso de Thomsen, el traslado se realizó el pasado 29 de abril hacia la Unidad 22 de Olmos, donde funciona un hospital penitenciario. Allí fue sometido a una consulta oftalmológica para evaluar una afección en la vista.
Por su parte, Benicelli había sido trasladado semanas antes, el 26 de marzo, al Hospital Rossi de La Plata. En ese centro médico fue atendido por especialistas en traumatología debido a inconvenientes en los meniscos, e incluso se analizó la posibilidad de una intervención quirúrgica.
Ambos integran el grupo de cinco jóvenes que fueron condenados a prisión perpetua por el Tribunal Oral en lo Criminal N.º 1 de Dolores al ser considerados coautores del asesinato de Fernando Báez Sosa, ocurrido en enero de 2020 a la salida del boliche Le Brique, en Villa Gesell.
Junto a Thomsen y Benicelli también recibieron la pena máxima Ciro Pertossi, Enzo Comelli y Luciano Pertossi. En tanto, Blas Cinalli, Ayrton Viollaz y Lucas Pertossi fueron condenados a 15 años de prisión como partícipes secundarios del crimen.
A más de seis años del hecho que conmocionó al país, los ocho condenados continúan cumpliendo sus respectivas penas bajo custodia del Servicio Penitenciario Bonaerense.