Obstetras alertan por la caída de la natalidad: nacen menos bebés y aumentan los embarazos de mayor riesgo
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La marcada disminución de los nacimientos en Argentina está transformando el sistema de salud y obligando a replantear el funcionamiento de maternidades y servicios de obstetricia. La situación fue uno de los ejes centrales del 43° Congreso Internacional de Obstetricia y Ginecología, que reúne en Buenos Aires a unos 5.000 profesionales del sector.
El debate tomó mayor relevancia tras el reciente cierre de la maternidad del Sanatorio Finochietto, que se sumó a otros centros privados que en los últimos años redujeron o discontinuaron este tipo de servicios debido a la caída sostenida de la natalidad.
Según datos presentados durante el encuentro, en apenas una década la cantidad de nacimientos en el país cayó un 47%, una tendencia que ya genera consecuencias tanto en el sistema público como privado.
El presidente de la Sociedad de Obstetricia y Ginecología de Buenos Aires (SOGIBA), Leonardo Mezzabotta, explicó que históricamente se consideraba que una maternidad necesitaba al menos 1.000 nacimientos anuales para ser sustentable, aunque actualmente algunos especialistas consideran viable un mínimo de 500 debido al aumento de la complejidad de los embarazos.
"La baja de la natalidad es un tema central en nuestro congreso, refleja una tendencia mundial y nacional que impacta en todos los sectores sociales y sistemas de salud", afirmó.
El especialista destacó además que este fenómeno está vinculado a cambios culturales y sociales. "Con el empoderamiento femenino, la maternidad deja de ser un mandato para ser una elección", sostuvo.
Menos nacimientos, pero embarazos más complejos
Los expertos coincidieron en que la postergación de la maternidad modificó el perfil de las pacientes y elevó los riesgos durante el embarazo y el parto.
Hernán Jensen, jefe de Obstetricia del Sanatorio Otamendi, señaló que actualmente los profesionales enfrentan más casos de hipertensión, diabetes gestacional, hemorragias obstétricas y tratamientos de fertilidad.
"Hoy el obstetra tiene que tener más expertise, porque de la mano de la postergación de la maternidad y del estilo de vida tenemos muchas más complicaciones en los embarazos", remarcó.
En la misma línea, la jefa de Neonatología del Hospital Italiano, Maritza Márquez, indicó que el descenso de nacimientos abre la posibilidad de reorganizar la atención médica.
"La baja en el volumen de pacientes representa una oportunidad para avanzar hacia la famosa regionalización de la atención", sostuvo, al proponer que los nacimientos de mayor complejidad se concentren en centros especializados.
El desafío de formar nuevos especialistas
La reducción de nacimientos también impacta en la formación de nuevos profesionales. Desde SOGIBA implementaron simuladores de parto para complementar la capacitación práctica de los residentes ante la disminución de casos reales.
Además, preocupa la menor cantidad de médicos que eligen dedicarse a la obstetricia. Según Mezzabotta, "de cada ocho ginecólogos solo uno elige obstetricia", debido a las exigencias horarias y laborales que implica la especialidad.
Por su parte, la jefa de Obstetricia de la Maternidad Sardá, María Alejandra Frailuna, recordó que el índice de fecundidad cayó de 2,3 hijos por mujer en 2014 a 1,23 en 2024.
Mientras tanto, los especialistas coinciden en que el desafío ya no pasa únicamente por la cantidad de nacimientos, sino por adaptar el sistema sanitario a una nueva realidad demográfica caracterizada por menos bebés, más adultos mayores y embarazos cada vez más complejos.