Passerini asumió la responsabilidad por el caso Agostina Vega y anunció cambios en los controles municipales
El intendente de Córdoba, Daniel Passerini, asumió la responsabilidad política por las fallas que permitieron que Claudio Barrelier, principal sospechoso del femicidio de Agostina Vega, trabajara dentro de la estructura municipal.
La adolescente de 14 años fue asesinada en un caso que conmocionó al país y que derivó en una fuerte revisión de los mecanismos de control internos del municipio cordobés.
“Lo primero que hay que admitir y reconocer es que el sistema de controles falló, la Municipalidad falló y yo soy el máximo responsable, me tengo que hacer cargo y tomar decisiones”, afirmó Passerini durante una entrevista televisiva.
El jefe comunal sostuvo que tomó medidas políticas e institucionales inmediatas tras conocerse el caso. “No puedo ponerme a opinar o tapar algo que ocurrió y que es muy grave. He tomado decisiones que tienen que ver con lo político y con lo institucional. He pedido la renuncia de funcionarios y estoy haciendo un montón de medidas”, señaló.
Barrelier se desempeñaba en el área de tránsito municipal y su incorporación había sido gestionada por el entonces concejal Ricardo Moreno, quien además lo había representado legalmente en una causa judicial durante 2025.
A raíz de la repercusión del caso, Passerini confirmó que impulsará una modificación en los controles de antecedentes para todo el personal municipal. Actualmente, los empleados presentan certificados de antecedentes penales cada cuatro años, pero el nuevo proyecto establecerá que ese trámite se realice cada seis meses.
Además, el municipio implementará narcotests para la totalidad de los trabajadores de la administración pública local.
“No es discriminatorio, en caso de que un funcionario tenga problemas de consumo, se le ofrecerán las posibilidades de tratamiento”, explicó el intendente.
Passerini también reveló que, tras el femicidio, comenzó a recibir numerosas denuncias sobre empleados con antecedentes que se desempeñarían en distintas áreas municipales. “Ya recibí más de 200 mensajes de que tengo tipos en tal área que están con una condena y están trabajando. Ante todas las denuncias, lo que hago es pedir los datos”, expresó.
En paralelo, la situación política de Ricardo Moreno generó una fuerte controversia dentro del oficialismo cordobés. Luego de que el intendente solicitara su renuncia, el concejal se negó a dejar su cargo.
Finalmente, el Partido Justicialista cordobés encontró una vía alternativa para desplazarlo de su banca mediante el regreso al Concejo Deliberante de Raúl La Cava, quien había pedido licencia para integrar el gabinete municipal. Con su reincorporación al cuerpo legislativo, Moreno perdió automáticamente el lugar que ocupaba como reemplazante.
El caso continúa generando repercusiones políticas e institucionales en Córdoba, mientras avanza la investigación judicial por el femicidio de Agostina Vega.