Un fuerte terremoto volvió a sacudir Filipinas una semana después del devastador sismo que dejó 65 muertos
Un terremoto de magnitud 6,2 sacudió este lunes la costa sur de Filipinas y volvió a generar preocupación en la región de Mindanao, apenas una semana después del devastador sismo de 7,8 que dejó al menos 65 muertos y decenas de desaparecidos.
Según informó el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el movimiento se produjo frente al litoral de Mindanao a una profundidad de 112 kilómetros. Debido a sus características, no fue emitida ninguna alerta de tsunami.
Las autoridades locales indicaron que, hasta el momento, no se registraron personas heridas ni daños materiales de consideración. Sin embargo, equipos de emergencia continúan recorriendo las zonas costeras para descartar cualquier situación de riesgo.
"Nuestra prioridad es monitorear el comportamiento del mar y verificar si existen señales anormales", explicó Kaiser Cadiz, integrante de la oficina provincial de gestión de desastres de Davao Oriental.
El nuevo temblor ocurrió apenas siete días después del potente terremoto de magnitud 7,8 que golpeó la misma región, provocando derrumbes, deslizamientos de tierra y miles de evacuados. Según el último balance oficial, ese desastre dejó 65 fallecidos y al menos 36 personas continúan desaparecidas.
Además, especialistas detectaron importantes cambios geológicos tras aquel evento. El Ministerio de Medioambiente informó que parte del lecho marino se elevó hasta dos metros, dejando sectores de arrecifes de coral expuestos sobre la superficie y modificando la línea costera en algunos puntos.
Filipinas es uno de los países con mayor actividad sísmica del planeta debido a su ubicación dentro del denominado "Anillo de Fuego del Pacífico", una extensa zona donde se concentran terremotos y erupciones volcánicas de manera frecuente.