2026-06-16

Mientras investiga el caso Adorni, Ariel Lijo viajó a París junto a Mahiques en plena discusión por cargos clave en la Justicia

La delegación argentina que llegó a París ayer para participar del plenario del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) no es una más. Allí, la presencia del ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, y del juez federal Ariel Lijo en la sede de la OCDE generó un ruido político inevitable, dadas las circunstancias que atraviesa el país: Lijo es, precisamente, el magistrado que investiga al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, por presunto enriquecimiento ilícito y supuestos vínculos irregulares con proveedores del Estado.

A la espera del veredicto de los evaluadores internacionales, el GAFI se reúne esta semana para analizar si Argentina cumple con los estándares exigidos en materia de lavado de dinero, financiamiento del terrorismo y control judicial.

Dicha comitiva tiene el difícil desafío de explicar por qué, a pesar de las recomendaciones internacionales, el país mantiene condenas por lavado y una investigación que, bajo la lupa del GAFI, es vista con escepticismo.

Según explicaron desde la comitiva, Lijo no fue invitado por el Gobierno argentino sino por la propia organización internacional en su condición de juez federal.

Junto a él y a Mahiques también viajó Juan Tomás Rodríguez Ponte, actual titular de la Dirección de Asistencia Judicial en Delitos Complejos y Crimen Organizado (Dajudeco) y uno de los candidatos que aparecen en las conversaciones para cubrir vacantes en la Justicia Federal.

Temas de esta nota
Te puede interesar