Ituzaingó
La UNNE investiga el impacto de los incendios en la fragilidad de los suelos correntinos
A cuatro años de la catástrofe ambiental que consumió aproximadamente el 10% del territorio correntino durante los incendios de 2022, las consecuencias sobre los suelos continúan siendo objeto de investigación científica en el nordeste argentino.
En este contexto, la ingeniera agrónoma Dalis Elena Gandolfo, becaria de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE), lleva adelante un proyecto de investigación en el departamento de Ituzaingó orientado al diagnóstico y monitoreo de suelos post-incendio en sistemas productivos estratégicos.
El estudio, titulado “Efecto de los incendios sobre la dinámica de la materia orgánica y la estabilidad estructural en sistemas naturales y forestales (Pinus sp.) del NE de Corrientes”, busca desentrañar las alteraciones físico-químicas profundas provocadas por el fuego en los perfiles del suelo.
El equipo científico está integrado por la doctora Soledad Rey Montoya en la dirección, el magíster Federico Paredes en la co-dirección y la doctora Marcela Toledo en la subdirección.
El trabajo se enfoca en tres indicadores clave de la salud del suelo: materia orgánica, potencial de hidrógeno (pH) y estabilidad de agregados. La investigación analiza cómo el fuego afecta tanto la materia orgánica total como sus fracciones más sensibles, especialmente la materia orgánica particulada, altamente vulnerable a las altas temperaturas.
En paralelo, se estudia la variación del pH tras el aporte de cenizas y su posible persistencia en el tiempo, así como la degradación de la estructura del suelo, fundamental para la infiltración del agua, la retención de nutrientes y la resistencia a la erosión.
El diseño experimental contempla muestras en pastizales naturales y forestaciones de pino, comparando tres momentos: antes del incendio, inmediatamente después y en la etapa actual de recuperación. Las muestras serán analizadas en distintos estratos de profundidad, hasta los 30 centímetros, en los laboratorios de Edafología de la UNNE.
El objetivo final es generar herramientas científicas aplicables al sector productivo y a las políticas públicas, en un territorio donde la fragilidad de los suelos se vio severamente agravada tras los incendios.
Desde el equipo de investigación destacan que los resultados permitirán mejorar el diagnóstico de la capacidad productiva de los campos, orientar prácticas de fertilización y aportar insumos técnicos para estrategias de ordenamiento territorial, prevención de incendios y recuperación ambiental en el NEA.