Otro golpe al bolsillo: el Gobierno habilitó una nueva suba de impuestos a los combustibles
El Gobierno nacional autorizó una nueva suba de los impuestos que pesan sobre los combustibles líquidos y el dióxido de carbono, una medida que volverá a impactar en el precio que pagan los argentinos al cargar nafta o gasoil.
La actualización quedó establecida mediante el Decreto 562/2026 y será aplicada de manera escalonada. Durante julio regirá una parte del incremento, mientras que el ajuste pendiente se trasladará al 1 de agosto, sumando presión sobre los costos de distintos sectores de la economía.
Según la normativa, el impuesto a las naftas aumentará $21,192 por litro en el Impuesto sobre los Combustibles Líquidos y $1,298 por litro por el impuesto al dióxido de carbono. En el caso del gasoil, la actualización será cercana a $31 por litro al contemplar los distintos componentes tributarios.
Aunque el Gobierno sostiene que la aplicación gradual busca evitar un impacto más fuerte e inmediato en los surtidores, la medida llega en un contexto donde el combustible sigue siendo un costo clave para familias, trabajadores y empresas.
El aumento del gasoil, especialmente, genera preocupación en provincias como Misiones, donde gran parte de la producción y el comercio dependen del transporte de larga distancia. Cada incremento en el combustible puede trasladarse a los costos de traslado, distribución y precios finales de productos.
El esquema oficial contempla completar en agosto la actualización de impuestos acumulados de períodos anteriores. Mientras tanto, los consumidores deberán afrontar una nueva modificación en uno de los gastos que más influye en la economía diaria.
Con esta decisión, el Gobierno busca ordenar el esquema tributario de los combustibles, aunque el impacto final será nuevamente sentido por los usuarios y sectores productivos que ya enfrentan aumentos en distintos rubros.