Río Negro busca habilitar la venta de carne de jabalí y guanaco como “proteínas alternativas”
La provincia de Río Negro avanza en una reforma de la Ley Provincial de Carnes con el objetivo de incorporar nuevas especies al circuito comercial habilitado. La propuesta, que será enviada a la Legislatura durante agosto, contempla la venta de carne de jabalí y guanaco bajo controles sanitarios y comerciales.
El anuncio fue realizado por el ministro de Desarrollo Económico, Carlos Banacloy, quien explicó que la iniciativa pretende ampliar la oferta de proteínas alternativas y formalizar una actividad que actualmente se desarrolla de manera limitada.
"Tenemos que salir del modelo de caza control y escalar para que esas proteínas se comercialicen y lleguen a la población", sostuvo el funcionario.
Actualmente, la comercialización de carne de jabalí se encuentra restringida principalmente a cazadores y pequeños circuitos de consumo. Con la reforma, el Gobierno busca desarrollar una cadena productiva que permita ofrecer estos productos en carnicerías, restaurantes y otros establecimientos habilitados.
El proyecto también prevé simplificar los trámites de habilitación para productores y elaboradores, manteniendo las exigencias sanitarias establecidas por los municipios, la Provincia y el SENASA.
Además del aspecto comercial, las autoridades remarcaron que el aprovechamiento del jabalí europeo podría convertirse en una herramienta para controlar su población, ya que se trata de una especie exótica invasora que provoca daños en la producción agropecuaria y en los ecosistemas naturales.
El antecedente de Chubut con la carne de burro
Mientras Río Negro impulsa esta reforma, Chubut ya puso en marcha una experiencia piloto con carne de burro. Durante 2026 comenzaron las primeras faenas experimentales y la comercialización en una carnicería de Trelew, donde también se realizaron degustaciones de empanadas, chorizos y asado para evaluar la aceptación del producto.
La iniciativa generó opiniones divididas. Mientras organizaciones proteccionistas cuestionan el consumo de esta especie por razones éticas y culturales, sus impulsores sostienen que representa una alternativa para diversificar la producción ganadera y ampliar la oferta de proteínas.
Si el proyecto es aprobado por la Legislatura, Río Negro se convertirá en una de las primeras provincias del país en desarrollar un mercado formal para las denominadas "carnes salvajes".