La AGN exige a Caputo explicar el destino de USD 200 millones para subsidios energéticos
La Auditoría General de la Nación (AGN) aprobó un informe de 38 páginas en el que expuso observaciones sobre la ejecución del Proyecto de apoyo a la transición hacia un sector eléctrico sostenible, financiado mediante un crédito de USD 500 millones otorgado por el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF), integrante del Banco Mundial.
El programa es ejecutado por el Ministerio de Economía, a través de la Secretaría de Energía, y tiene como objetivo fortalecer el sistema de subsidios eléctricos para sectores vulnerables. El período auditado comprendió desde el 26 de noviembre hasta el 31 de diciembre de 2024.
Cuestionamientos por la documentación del desembolso
Uno de los principales señalamientos del organismo se refiere al desembolso de USD 200 millones, transferidos a la Tesorería General de la Nación el 11 de diciembre de 2024.
La AGN advirtió que “al cierre del ejercicio auditado no se encuentra aprobado el Manual Operativo del Programa previsto en el Contrato de Préstamo” y señaló que tampoco estaban disponibles documentos esenciales para la ejecución del proyecto, entre ellos el Manual Operativo (MOP), el Plan Operativo Anual, el Plan de Adquisiciones con la correspondiente no objeción del BIRF y la documentación vinculada a las cuentas bancarias habilitadas para administrar los fondos.
Además, el informe sostuvo que existió “Falta de documentación donde consten los criterios usados en el proceso realizado para justificar el desembolso de USD 200 millones, y se tomara una extracción del sistema SGUER, por el periodo diciembre 2023 a julio 2024 (según fecha de emisión de factura) por Distribuidora EDENOR S.A. y EDESUR S.A. para los usuarios identificados como N2, y si cuenta con no objeción del BIRF”.
La respuesta del Ministerio y la recomendación de la AGN
Frente a las observaciones, el Ministerio de Economía indicó que “las distribuidoras EDENOR S.A. y EDESUR S.A. que fueron seleccionadas, contaban con la información consolidada y estaba disponible al momento de la presentación”.
Sin embargo, la Auditoría consideró insuficiente esa explicación y recomendó “Incorporar a cada solicitud de desembolso la totalidad del sustento documental de la justificación del mismo”.
Observaciones sobre los controles del programa
El informe también identificó deficiencias en la coordinación entre la Secretaría de Energía y las áreas responsables de administrar el Registro de Acceso a los Subsidios a la Energía (RASE), además de advertir la inexistencia de un entorno específico para el desarrollo y mantenimiento de las tareas informáticas relacionadas con ese sistema.
Otro de los puntos destacados fue la ausencia de controles que permitan verificar que los subsidios efectivamente se reflejen en las facturas de los usuarios alcanzados por el programa.
En ese sentido, la AGN señaló que “no se pudo verificar la existencia de normas o procedimientos y/o cursogramas donde se detallen los circuitos de adquisiciones, contrataciones, pagos, registro contable”, mientras que el Ministerio respondió que esa documentación se encontraba “en proceso de ajuste”.
Finalmente, el organismo aclaró que “el requerimiento de auditoría efectuado por el prestatario no tuvo como objetivo principal el análisis de sus controles administrativos, lo que hubiera conducido a un grado mayor de detalle en las observaciones que seguidamente se mencionan”, aunque remarcó que las observaciones formuladas deberían ser consideradas para fortalecer los mecanismos de control del programa.