Un hombre pegó el grito más fuerte del planeta, entró a los Récord Guinness y se quedó sin voz
El cuerpo humano es capaz de alcanzar límites verdaderamente insospechados cuando se propone superar un desafío extremo. En las últimas horas, un hombre de 58 años oriundo de Australia se transformó en el centro de todas las miradas y los comentarios en el universo digital al ingresar oficialmente al libro de los Récord Guinness tras ser consagrado como el dueño del grito más potente y ensordecedor de todo el planeta.
El gran protagonista de esta ruidosa hazaña es Joseph McGrail-Bateup, quien logró registrar una marca impresionante de 122,4 decibeles con la emisión de un único alarido. Para tomar una dimensión real de la potencia de su garganta, los expertos explicaron que semejante nivel de ruido se sitúa en la misma franja sonora que produce una motosierra en pleno funcionamiento, un avión al momento de despegar o la sirena de una ambulancia escuchada a muy corta distancia.
Con este impactante registro, el australiano consiguió destronar una marca histórica de 121,7 decibeles que se mantenía vigente e imbatible desde hacía más de tres décadas. Aquel récord previo pertenecía a Annalisa Flanagan, una maestra de Irlanda del Norte que lo había establecido en el año 1994 y quien, según confesó el propio Joseph, se convirtió en su gran fuente de inspiración para animarse a intentar la prueba. De acuerdo con lo informado por los medios de su país natal, la ansiada marca llegó recién después de siete intentos consecutivos cargados de pura tensión.