Ante la crecida del río Uruguay, continúa cerrada preventivamente la Garganta del Diablo
Las intensas lluvias registradas en la cuenca alta del río Iguazú, en el sur de Brasil, provocaron una importante crecida del caudal que superó los 10.000 metros cúbicos por segundo, una cifra que representa cerca de seis veces su promedio habitual.
Ante este escenario, la Administración de Parques Nacionales e Iguazú Argentina activaron los protocolos de seguridad y dispusieron el cierre preventivo del circuito Garganta del Diablo, además de ejecutar el rebatimiento de las pasarelas para resguardar la infraestructura ante la fuerza del agua.
En este sentido, la maniobra técnica se decidió al detectar valores superiores a los 8.500 metros cúbicos por segundo, según detalló la gerente general de la concesionaria, Carol Da Rosa. Pese a la magnitud del fenómeno, las autoridades remarcaron que el caudal se mantiene lejos del récord extraordinario de fines de 2023, cuando el río sobrepasó los 20.000 metros cúbicos por segundo.
Cabe remarcar que, el evento coincide con las vacaciones de invierno, período de alta afluencia en el que el parque recibe a más de 6.000 visitantes diarios y acumula más de 830.000 ingresos en lo que va del año. A pesar de la interrupción en el balcón principal, el Parque Nacional Iguazú continúa abierto operando con normalidad en los circuitos Superior e Inferior, el Sendero Verde y el Tren Ecológico de la Selva.
Por su parte, el sector brasileño aplicó una medida similar clausurando Garganta del Diablo, Pozo Preto y Bananeiras. Debido al cese de las precipitaciones en la cuenca alta, se prevé un paulatino descenso del río en los próximos días. Sin embargo, la rehabilitación del paseo quedará supeditada a una inspección técnica integral que garantice la seguridad estructural de las pasarelas.