El partido de Lula pidió investigar el viaje de Milei a Brasil por presunta injerencia electoral
El Partido de los Trabajadores (PT), fuerza política del presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, solicitó a la Justicia Electoral de Brasil que investigue el viaje realizado por el presidente argentino Javier Milei a San Pablo, donde participó de un acto político en apoyo a Flávio Bolsonaro.
La denuncia sostiene que la presencia del mandatario argentino podría representar un caso de "injerencia externa indebida" en el proceso electoral brasileño, cuya elección presidencial está prevista para el próximo 4 de octubre.
Qué pide la denuncia
El PT solicitó que se determine cuál fue la naturaleza jurídica del viaje y quién financió el traslado internacional, el hospedaje, la seguridad, la logística y los desplazamientos internos de Milei durante su estadía en Brasil.
Además, pidió investigar si se utilizaron fondos públicos argentinos para participar de una actividad partidaria y si existió coordinación entre autoridades brasileñas, funcionarios argentinos y el Partido Liberal (PL) para organizar la agenda política.
Según el escrito, conocer el origen de los recursos permitirá verificar si el financiamiento se ajustó a la legislación electoral brasileña.
La respuesta de la Casa Rosada
Desde el Gobierno argentino rechazaron los cuestionamientos y afirmaron que el viaje fue oficial y financiado íntegramente por el Estado argentino.
Fuentes de la Casa Rosada señalaron que la visita se realizó en carácter institucional y compararon la situación con el viaje que Lula realizó a la Argentina en 2025.
Continúa la tensión diplomática
La denuncia se suma al conflicto diplomático generado tras el discurso de Milei en San Pablo, donde respaldó públicamente a Flávio Bolsonaro y lanzó duras críticas contra Lula da Silva y el juez de la Corte Suprema de Brasil, Alexandre de Moraes.
En los últimos días, la Cancillería brasileña convocó al embajador argentino en Brasilia para expresar su rechazo por las declaraciones del mandatario, mientras Brasil también llamó a consultas a su embajador en Buenos Aires.
Por el momento, el gobierno de Lula descartó adoptar nuevas medidas diplomáticas, aunque calificó la situación como "sin precedentes".