2026-07-29

La morosidad entre jubilados se triplicó en un año y supera las 450.000 personas

El incumplimiento en el pago de deudas entre los adultos mayores casi se triplicó en el último año, mientras crece el nivel de endeudamiento y se profundiza el impacto de la pérdida del poder adquisitivo de las jubilaciones.

La situación financiera de los jubilados mostró un fuerte deterioro durante el último año. En mayo, la morosidad alcanzó el 11,4% entre los adultos mayores, lo que representa a 457.596 personas con deudas en situación irregular. Doce meses antes, ese indicador era del 4,1%, por lo que el nivel de incumplimiento prácticamente se triplicó.

De acuerdo con un informe de Provincia Microcréditos, sobre un universo de más de nueve millones de personas en edad jubilatoria —hombres mayores de 65 años y mujeres mayores de 60—, el 44,6% mantiene actualmente créditos o financiamiento activo.

Más endeudamiento y peor capacidad de pago

El relevamiento muestra que el porcentaje de jubilados con financiamiento se mantuvo cerca del 40% desde 2021 hasta la segunda mitad de 2023. Sin embargo, a partir de ese período comenzó un crecimiento sostenido que elevó el nivel de endeudamiento en alrededor de cinco puntos porcentuales respecto del inicio de la serie.

Al mismo tiempo, la calidad de esos créditos empeoró. Tras la baja registrada luego del pico de morosidad durante la pandemia, el incumplimiento volvió a crecer desde enero de 2025 y, desde entonces, la proporción de deudas irregulares casi se cuadruplicó.

El fenómeno se da en un contexto de deterioro general del crédito de los hogares. A nivel nacional, la morosidad llegó al 12,8% en mayo, superando ampliamente el máximo registrado durante la pandemia, cuando había alcanzado el 5,1%. En la provincia de Buenos Aires, la tasa asciende al 18,6%.

El informe advirtió: "La combinación de mayores niveles de deuda con una creciente incapacidad para afrontar los pagos configura un escenario de fragilidad financiera cada vez más pronunciado para los adultos mayores".

La pérdida del poder adquisitivo agrava la situación

El estudio atribuye parte del deterioro a la caída del poder de compra de las jubilaciones. Según el análisis, la jubilación mínima, incluyendo los bonos compensatorios, perdió un 19% de su poder adquisitivo en términos reales respecto de noviembre de 2023.

Además, señalaron que el cálculo se basa en el Índice de Precios al Consumidor (IPC), que no refleja el peso que tienen en la canasta de los jubilados gastos como medicamentos, atención médica, alimentos y servicios esenciales, cuyos aumentos en varios períodos superaron la inflación promedio.

En ese sentido, el informe sostuvo: "Si bien la pérdida acumulada alcanza el 30% respecto de comienzos de 2018, la comparación con noviembre de 2023 permite observar con mayor claridad el deterioro reciente experimentado por los ingresos previsionales".

Más adultos mayores continúan trabajando

Como consecuencia de este escenario, también aumentó la cantidad de personas en edad jubilatoria que siguen en actividad. En el Gran Buenos Aires, la participación laboral pasó de aproximadamente uno de cada cinco adultos mayores a cerca de uno de cada cuatro hacia finales de 2025.

En agosto, la jubilación mínima será de $489.775,92, incluyendo el bono extraordinario de $70.000, mientras que la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) alcanzará los $405.821,74.

Por otra parte, la Defensoría de la Tercera Edad informó que la Canasta Básica de los Jubilados llegó en marzo a $1.824.682, con un incremento del 20,51% desde octubre. El monto contempla gastos de alimentación, medicamentos, vivienda y limpieza, siendo los fármacos y los alimentos los rubros de mayor incidencia.

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