2026-08-03

Gasto primario: para cumplir con el FMI, el Gobierno debería continuar con la “motosierra” en lo que queda del año

El Gobierno nacional deberá mantener una política de ajuste del gasto primario durante 2026 para cumplir con la meta de superávit primario del 1,4% del PBI acordada con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Un reciente análisis del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) estima que el gasto público real podría disminuir entre un 2,8% y un 3,8% este año, dependiendo de la evolución de la recaudación tributaria.

Este ajuste prolongaría la tendencia de contracción del gasto público, llevándolo a acumular tres años consecutivos de recorte y situándolo cerca de un 30% por debajo de los niveles reales de 2023. El informe del IARAF plantea dos escenarios para el segundo semestre de 2026: uno pesimista con una caída del 4% en ingresos tributarios reales y uno más favorable con una baja del 3%.

En ambos casos, la conclusión es la necesidad de profundizar el recorte sobre el gasto no indexado. El gasto primario no indexado, que abarca salarios públicos, programas sociales, subsidios e inversión, debería contraerse entre un 7,4% y un 9,5% real en 2026.

Por el contrario, el gasto indexado, principalmente jubilaciones y pensiones, registraría un leve aumento real del 1,3%. La inversión pública sería uno de los rubros más afectados, con una caída real del 75% al 76% respecto a 2023, y las transferencias a provincias y corrientes también sufrirían recortes significativos.

A pesar de un posible ingreso de US$ 2.000 millones por privatizaciones, estos fondos no aliviarían la presión sobre el gasto, ya que el FMI no los computa para la meta fiscal. En contraste, el gasto indexado, como la Asignación Universal por Hijo (AUH), mostraría una recuperación, superando en casi un 79% los niveles de 2023.

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