Desmontan las pasarelas de la Garganta del Diablo como medida preventiva ante la crecida del río Iguazú
El circuito Garganta del Diablo, principal atractivo de las Cataratas del Iguazú, permanecerá cerrado por un período estimado de al menos cuatro meses como medida preventiva ante las crecidas extraordinarias que podría registrar el río Iguazú por el fenómeno de “El Niño”.
Según las previsiones, las lluvias intensas en la cuenca comenzarían a partir del 10 de septiembre, lo que provocaría un aumento significativo del caudal. Ante este escenario, la empresa concesionaria inició ayer el desarme de las pasarelas para evitar daños en las estructuras frente a posibles crecidas superiores a los 45 millones de litros por segundo.
Las tareas de desmontaje demandarán aproximadamente 40 días y se realizan mientras el río mantiene un caudal cercano a 1,5 millones de litros por segundo, condición que permite trabajar con seguridad. Una vez finalizado el período de crecidas, comenzará el rearmado de las pasarelas, un proceso que llevará al menos 60 días y que deberá ser supervisado por organismos técnicos antes de su reapertura.
Pese al cierre temporal de la Garganta del Diablo, el Parque Nacional Iguazú continuará funcionando con normalidad. Los visitantes podrán recorrer los demás circuitos habilitados y disfrutar de los 274 saltos restantes que conforman las Cataratas, además de acceder a los servicios y excursiones que permanecen operativos.