A ocho años del crimen, Pity Álvarez comienza a ser juzgado por homicidio
Cristian “Pity” Álvarez comenzará este lunes a las 10.30 el juicio por el homicidio de Cristian Maximiliano Díaz, ocurrido el 12 de julio de 2018 en el barrio Samoré, de Villa Lugano.
El exlíder de Viejas Locas e Intoxicados llega al debate acusado por el homicidio y por portación ilegítima de arma de uso civil. El proceso comenzará después de varios años de postergaciones y suspensiones vinculadas con su estado de salud mental.
Días antes del inicio del juicio, el Tribunal Oral en lo Criminal N° 29 rechazó un nuevo planteo de la defensa para suspender el debate. Los jueces Gustavo Goerner, Juan María Ramos Padilla y Hugo Navarro consideraron que Álvarez cuenta con una “reserva cognitiva” suficiente para afrontar el proceso.
El tribunal también tuvo en cuenta la actividad pública que el músico desarrolló durante los últimos meses, con recitales, entrevistas y otras apariciones, y consideró “decididamente insostenible” volver a suspender el juicio.
Once audiencias y unos 70 testigos
Para adecuar el debate a la situación del imputado, los jueces establecieron 11 audiencias de tres horas cada una.
En la primera jornada está previsto que Álvarez declare. Además, se espera la participación de alrededor de 70 testigos.
Entre ellos se encuentran Agustina Inbernoz, quien acompañaba al músico la noche del crimen; Carlos Ulises Stiempcich, amigo de la víctima y testigo del hecho; y el padre César Scicchitano Tagle, quien acompañó a Álvarez durante su tratamiento y posterior regreso a la vida en libertad.
El fiscal general Sandro Abraldes estará a cargo de la acusación pública, mientras que Fernando Burlando representa a la querella y el defensor oficial Javier Aldo Marino estará a cargo de la defensa de Álvarez.
Cómo ocurrió el crimen
De acuerdo con la acusación, el homicidio ocurrió durante la madrugada del 12 de julio de 2018, cuando Cristian Maximiliano Díaz, conocido como “Gringo”, se encontró con Álvarez en el barrio Samoré.
Según la reconstrucción judicial, Díaz le recriminó al músico que lo acusara de haberle robado pertenencias de una mochila. La discusión habría escalado hasta que Álvarez extrajo una pistola calibre .25 que llevaba en el bolsillo de su campera.
La fiscalía sostiene que efectuó cuatro disparos contra Díaz. El primero impactó en el rostro de la víctima y los otros tres fueron realizados cuando ya se encontraba gravemente herida.
Para la acusación, se trató de un ataque sorpresivo que dejó a Díaz sin posibilidades reales de defensa.
La huida y la entrega
Tras el ataque, Álvarez habría escapado junto a una amiga en un Volkswagen Polo. Durante la huida, según la investigación, descartó el arma en una alcantarilla ubicada frente a una parada de la línea 36, sobre la colectora Dellepiane Sur.
Posteriormente se dirigió al boliche Pinar de Rocha, en Ramos Mejía, donde asistió a un recital de Ulises Bueno.
Al día siguiente, el 13 de julio, se presentó en la Comisaría N° 52 de Villa Lugano acompañado por su entonces abogado.
Antes de ingresar, el músico habló con la prensa y reconoció el homicidio con una frase que quedó incorporada al expediente: “Lo maté porque era entre él o yo. Cualquier animal hubiera hecho lo mismo”.
La fiscalía descartó la hipótesis de legítima defensa y fundamentó su postura en los testimonios, la autopsia, las pericias balísticas y la conducta posterior al hecho, entre otros elementos.
La versión de Pity Álvarez
Durante la etapa de instrucción, Álvarez no declaró ante el juez, aunque presentó un escrito que fue incorporado a la causa.
En ese documento sostuvo que actuó en medio de una situación de “confusión, locura y miedo”, negó haber tenido intención de matar a Díaz y afirmó que reaccionó convencido de que su vida estaba en peligro.
Su situación de salud y el regreso a los escenarios
Álvarez permaneció casi cuatro años privado de su libertad desde su detención en julio de 2018. Durante ese período estuvo alojado en el Programa Integral de Salud Mental Argentino (PRISMA), en el penal de Ezeiza.
En junio de 2022 obtuvo el arresto domiciliario y posteriormente el tribunal suspendió el proceso y retiró la tobillera electrónica al considerar que no se encontraba en condiciones psíquicas de afrontar el juicio.
Desde fines de 2025, el músico comenzó a regresar progresivamente a los escenarios y realizó recitales en distintas provincias.
Incluso tenía previsto presentarse este sábado en Tucumán, pero decidió suspender el show antes del inicio del juicio. En un video publicado en sus redes explicó: “Decidí bajarla porque muchos amigos, mucha gente cercana a mí me dijo que a los jueces y al fiscal podría parecerles como que me estoy burlando de ellos, tocando dos días antes. Yo no creo lo mismo, pero tanta gente me lo dijo que, bueno, la gente manda y decidí eso. La vamos a pasar para septiembre”.
En una reciente entrevista con la revista Rolling Stone, Álvarez aseguró que actualmente se siente “equilibrado” y habló sobre su regreso a la actividad artística.
Consultado sobre la posibilidad de volver a prisión, afirmó: “No voy a volver a ese lugar, porque el universo no quiere... Yo ya pagué”.
En caso de ser condenado, el músico podría recibir una pena de entre 8 y 25 años de prisión, según la escala prevista para el delito de homicidio.