Corrientes
Conoció a un hombre en una iglesia, comenzaron una relación y terminó asesinada
Marina Segovia formaba parte de un grupo de una iglesia de la ciudad de Corrientes que buscaba ayudar a personas con problemas de adicciones. Allí conoció a Sergio Hugo Sánchez, con quien inició una relación que, según sus familiares, llevaba apenas dos semanas.
El vínculo terminó de manera trágica. La Justicia investiga el femicidio de la mujer y el posterior suicidio de Sánchez, quien fue encontrado sin vida en el living de la vivienda.
Según relataron familiares de Segovia, días antes ella habría descubierto que Sánchez consumía drogas y le pidió que se retirara de su casa. También señalaron que la mujer había atravesado anteriormente dos relaciones que calificaron como traumáticas.
El hecho fue descubierto el lunes al mediodía, cuando el hijo mayor de Segovia se acercó hasta la vivienda ubicada sobre Pasaje Dante al 320, preocupado porque su madre no respondía sus mensajes ni llamadas.
Como nadie atendía, logró ingresar por una ventana lateral y encontró a su madre asesinada sobre la cama. Sánchez estaba muerto en el living.
La Policía constató además cierto desorden dentro de la vivienda, por lo que los investigadores sospechan que pudo haber existido una pelea antes del femicidio.
De acuerdo con la reconstrucción inicial, el crimen habría ocurrido el domingo y Sánchez habría permanecido varias horas junto al cuerpo de Segovia antes de quitarse la vida.
La causa quedó a cargo del fiscal Jorge Antonio Casarotto, quien ordenó distintas medidas periciales para reconstruir la secuencia de los hechos.
Los investigadores analizarán los teléfonos celulares de la víctima para determinar si existían antecedentes de violencia o malos tratos y buscarán establecer con precisión el horario de las muertes.
También se realizarán pericias para determinar si Sánchez se encontraba bajo los efectos de alguna sustancia al momento de su muerte y se analizarán posibles lesiones defensivas en el cuerpo de Segovia.
Segovia tenía 46 años, era creadora de contenidos y compartía mensajes motivacionales en sus redes sociales. También trabajaba como manicura y era madre de cuatro hijos: dos varones mayores y dos niñas pequeñas.
El fin de semana del crimen, las niñas habían quedado al cuidado de sus abuelos.
La investigación continúa para determinar cómo se desarrollaron las últimas horas de la pareja y si existían antecedentes de violencia en la relación.