Feyenoord vetó a sus hinchas tras un ataque con pirotecnia que dejó siete heridos en Países Bajos
La medida afectará los próximos compromisos fuera de casa. Los sectores visitantes estarán vacíos ante NEC Nijmegen y PEC Zwolle, partidos previstos para septiembre. Los simpatizantes que habían adquirido entradas para ambos encuentros recibirán el correspondiente reembolso.
El conflicto comenzó cuando un grupo de aficionados visitantes encendió bengalas rojas y arrojó pirotecnia hacia sectores ocupados por el público local. Entre las personas afectadas hubo quemaduras, lesiones en los ojos y problemas auditivos, de acuerdo con la información difundida por la agencia.
A raíz de la situación, el encuentro debió ser detenido durante unos 20 minutos. Mientras se atendía a los heridos, las autoridades trabajaron para recuperar la normalidad dentro del estadio. La institución calificó posteriormente lo sucedido como “muy comentado y completamente inaceptable”.
La particularidad del caso está en que el castigo fue decidido por el propio club antes de una eventual sanción externa. En paralelo, continúa la investigación para establecer cómo pudo ingresar semejante cantidad de material pirotécnico y quiénes fueron los responsables de los lanzamientos.
Medios neerlandeses, entre ellos NL Times, señalaron que se revisan imágenes junto con la policía y la Real Asociación Neerlandesa de Fútbol (KNVB). Además del veto para los próximos dos partidos, podrían aplicarse sanciones individuales de mayor duración y una multa económica para la institución.
El castigo representa un golpe para una de las hinchadas más numerosas y reconocidas de los Países Bajos. La parcialidad de Róterdam, conocida como Het Legioen, suele acompañar masivamente al equipo en sus desplazamientos, por lo que su ausencia modificará el marco de dos partidos de la Eredivisie.
En lo deportivo, la sanción llega en el comienzo del campeonato y no modifica el calendario, aunque sí tendrá impacto en las visitas a Nijmegen y Zwolle. Mientras tanto, la dirigencia deberá afrontar el expediente disciplinario y esperar la resolución sobre las responsabilidades individuales y la posible multa.