Piden a la Justicia que investigue si Luis Caputo benefició a una empresa de Fernando Cerimedo para que opere la Hidrovía
Una denuncia penal pidió investigar al ministro de Economía, Luis Caputo, al titular de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación, Iñaki Arreseygor, y al empresario Fernando Cerimedo por presuntas irregularidades vinculadas con las autorizaciones que permitieron a Sanabria S.R.L. operar en la Hidrovía.
La presentación plantea que pudo haber existido un tratamiento privilegiado a favor de la firma. El escrito fue presentado por Alejandro Sebastián Díaz Pascual, quien solicitó que se investigue la posible comisión de los delitos de abuso de autoridad, incumplimiento de los deberes de funcionario público y negociaciones incompatibles con el ejercicio de funciones públicas.
La denuncia también alcanza a cualquier otra persona que pudiera resultar responsable a partir del avance de la investigación. El eje de la presentación está puesto en la incorporación de Surlibre Inversiones S.A. a Sanabria S.R.L., dos firmas que integran el entramado societario de Cerimedo.
Según consta en el Boletín Oficial de la Provincia de Santa Fe, la sociedad adquirió 150 de las 500 cuotas sociales de la empresa, lo que representa una participación del 30% del capital. De acuerdo con la denuncia, Surlibre Inversiones S.A. se encuentra vinculada a Fernando Cerimedo, por lo que la operación societaria adquiere relevancia para la investigación.
A partir de esa incorporación, la composición de Sanabria S.R.L. quedó distribuida en 200 cuotas correspondientes a Iván Alberto Sanabria, 150 a Sergio Ezequiel Amarilla y 150 a Surlibre Inversiones S.A.
La presentación sostiene que la incorporación de Surlibre se produjo en 2024 y que, según fuentes del sector portuario citadas en investigaciones periodísticas, Sanabria consiguió las autorizaciones necesarias para operar en el río en un plazo extraordinariamente breve.
La denuncia señala además que Sanabria S.R.L., radicada en Puerto General San Martín, originalmente desarrollaba actividades vinculadas con una guardería náutica y posteriormente reconvirtió su actividad para prestar servicios navales en la Hidrovía, entre ellos la provisión de combustible diésel a remolcadores de barcazas.