Ébola en República Democrática del Congo: ya son más de 3.000 los muertos por el brote
El brote de ébola que afecta a la República Democrática del Congo (RDC) ya provocó la muerte de 3.007 personas, según los últimos datos difundidos por el Gobierno. Con 6.186 casos confirmados y una tasa de letalidad del 48,6%, la epidemia se convirtió en la más mortífera de la historia del país.
El brote, causado por la subespecie Bundibugyo, fue declarado oficialmente el 15 de mayo en la provincia de Ituri, aunque algunos especialistas y responsables sanitarios sostienen que podría haber comenzado en enero.
El virus ya llegó a seis provincias
Desde su detección, la enfermedad se extendió a seis provincias, pese a los esfuerzos de las autoridades congoleñas, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y distintas organizaciones humanitarias.
Ituri continúa siendo el epicentro de la epidemia y registró 49 nuevos contagios en las últimas 24 horas analizadas. También permanecen afectadas Tshopo, Bas-Uélé, Haut-Uélé, Kivu del Norte y Kivu del Sur.
La OMS estima que alrededor del 60% de las muertes ocurren fuera de los centros de tratamiento, una situación que evidencia las dificultades para detectar y atender a los pacientes de manera temprana.
Entre los principales obstáculos se encuentran la inseguridad en el este del país, la debilidad de los sistemas de vigilancia, las huelgas de trabajadores por falta de pago, la saturación de algunos centros de tratamiento y la resistencia de determinadas comunidades a los controles sanitarios.
Sin tratamientos específicos contra la variante Bundibugyo
Actualmente no existen vacunas ni tratamientos aprobados específicamente contra la variante Bundibugyo. Sin embargo, hay distintos proyectos en desarrollo, entre ellos vacunas impulsadas por la Universidad de Oxford y la Iniciativa Internacional para la Vacuna contra el Sida (IAVI).
Las autoridades comenzaron a inmunizar al personal sanitario de primera línea con Ervebo, una vacuna de Merck autorizada contra la variante Zaire. Los primeros estudios indican que podría ofrecer cierta protección cruzada frente a Bundibugyo.
Además, la OMS trabaja en dos vacunas contra esta variante, que ya iniciaron ensayos clínicos de fase 1 y hasta el momento demostraron ser seguras.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), hasta el 31 de agosto 1.409 pacientes se recuperaron, mientras que otros 830 permanecen hospitalizados o aislados.
La respuesta sanitaria continúa desplegada en 60 zonas sanitarias de seis provincias, con el objetivo de cortar las cadenas de transmisión.
“El refuerzo de las medidas prioritarias (vigilancia, atención sanitaria, prevención y control de la infección, logística y participación comunitaria) sigue siendo fundamental para interrumpir rápidamente las cadenas de transmisión”, señaló el INSP.
El segundo brote más letal de la historia
La actual epidemia ya superó en cantidad de víctimas al brote registrado en la misma región entre 2018 y 2020 y se convirtió en el segundo más mortífero de la historia.
Sin embargo, todavía se encuentra lejos del brote de África Occidental de 2014-2016, que provocó alrededor de 11.000 muertes y 28.000 contagios en Guinea, Liberia y Sierra Leona.
La epidemia también llegó a Uganda, donde la OMS declaró el 26 de agosto el fin del brote, después de registrar 20 contagios confirmados, entre ellos 15 casos importados desde la RDC, con dos personas fallecidas.