2026-09-23

A poco de la visita del Papa, la Iglesia aseguró que hay diferencias con el Gobierno: "No está mal reconocerlas"

En el marco de la presentación oficial de la agenda del Papa León XIV, la jerarquía de la Iglesia Católica Argentina expuso de manera explícita las discrepancias que mantiene con la gestión del Gobierno nacional.

El Arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, y las máximas autoridades de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) coincidieron en la necesidad de blanquear estas tensiones, buscando blindar la figura del Sumo Pontífice de cualquier intento de utilización política o partidaria durante su estadía en el país del 8 al 11 de noviembre.

La postura eclesiástica contrastó de forma directa con el discurso oficialista que días atrás intentó suavizar el vínculo.

Mientras que el canciller Pablo Quirno había afirmado que el Ejecutivo comparte "el 95% de la agenda" de la Santa Sede, García Cuerva matizó fuertemente estas declaraciones al señalar que, aunque existen coincidencias puntuales como la defensa de la vida desde la concepción, los desacuerdos son profundos y evidentes.

“Hay diferencias y no está mal reconocerlas”, sentenció el prelado ante la prensa, instalando una agenda propia y autónoma frente a la Casa Rosada.

El principal foco de divergencia radica en la mirada social y económica de la actual administración. El presidente de la CEA, Marcelo Colombo, y el Cardenal Ángel Rossi enfatizaron que el lema de la visita, “Bienvenidos todos, vayan y anuncien”, representa una crítica implícita a los discursos de exclusión.

La Iglesia contrapuso el modelo gubernamental con los postulados de la encíclica Magnifica Humanitas, exigiendo que los sectores más postergados de la sociedad dejen de ser tratados como “piedras desechables” y pasen a ser la “piedra angular” del desarrollo nacional.

Asimismo, las autoridades eclesiásticas expresaron su preocupación por el clima de polarización política y el impacto de la crisis socioeconómica en los sectores más vulnerables. Desde la CEA se insistió en que el Papa no viene a convalidar las políticas oficiales ni a tomar partido en la denominada "grieta" argentina.

Por el contrario, recalcaron que su agenda pastoral priorizará los márgenes de la sociedad, incluyendo visitas a personas con discapacidad en el Pequeño Cottolengo Don Orione de Claypole y encuentros con reclusos, lo que supone un fuerte mensaje de sensibilidad social ante las medidas de ajuste. 

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