La desigualdad aumentó en el segundo trimestre de 2026, en línea con la mayor pobreza
La distribución del ingreso volvió a mostrar un deterioro durante el segundo trimestre de 2026.
El coeficiente de Gini, principal indicador para medir la desigualdad, se ubicó en 0,428, por encima del 0,424 registrado en el mismo período del año pasado, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
El dato se conoce después de que la pobreza alcanzara al 32,3% de la población durante el primer semestre. El indicador, que toma valores entre 0 y 1, cuanto más cerca de 1, mayor es la desigualdad, mostró una mejora respecto del primer trimestre de este año, cuando había alcanzado 0,442.
Sin embargo, la comparación interanual exhibe un retroceso: el Gini pasó de 0,424 en el segundo trimestre de 2025 a 0,428 en igual período de 2026. La evolución del índice adquiere especial relevancia en el marco de las políticas económicas implementadas por el Gobierno de Javier Milei.
Aunque el Ejecutivo sostiene como uno de sus principales objetivos la estabilización macroeconómica, los datos oficiales muestran que esa mejora del indicador trimestral no se tradujo, al menos hasta ahora, en una distribución más equitativa de los ingresos respecto del año anterior.
Los más ricos ganan 13 veces más
La distancia entre los extremos de la pirámide de ingresos se mantuvo prácticamente sin cambios.
El 10% de la población con mayores ingresos tuvo una mediana de $1.800.000 durante el segundo trimestre, mientras que en el decil de menores ingresos fue de $134.000.
La relación entre ambos extremos se mantuvo así en 13 veces, el mismo nivel registrado un año atrás. El dato permite dimensionar la persistencia de una fuerte brecha distributiva, incluso en un escenario en el que el Gini se ubicó por debajo del registro del trimestre anterior.
Si se observa cuánto del ingreso total recibe cada grupo, la diferencia también resulta marcada. El 10% más rico concentró el 32,3% del ingreso per cápita familiar, mientras que el 10% más pobre recibió apenas el 1,8%.
Es decir, el sector de mayores ingresos captó casi un tercio de los recursos distribuidos entre la población relevada por la Encuesta Permanente de Hogares.