Las acciones de la petrolera Rockhopper se derrumban 15% tras ratificar su proyecto en Malvinas
Tras ratificar su participación en el proyecto offshore Sea Lion, situado en la cuenca de las Islas Malvinas, la petrolera británica Rockhopper Exploration inició la semana con un derrumbe de títulos en la Bolsa de Londres, con un desplome cercano al 15% este lunes, acumulando una contracción del 29% en el último mes.
El plan, desarrollado en sociedad con la firma israelí Navitas Petroleum, le valió a Rockhopper sanciones comerciales por parte del Ejecutivo argentino. Sin embargo, la firma confirmó que el plan sigue firme con miras a iniciar la producción comercial en el primer trimestre de 2028, más allá de las tensiones políticas.
Cabe subrayar que la empresa británica posee el 35% de la participación en el desarrollo, mientras que Navitas —cotizante en la Bolsa de Tel Aviv— controla el 65% restante. Por otro lado, la consultora Netherland, Sewell & Associates estimó las reservas probadas y probables del activo en 314 millones de barriles.
Rockhopper indicó que la fase inicial de desarrollo utilizará la unidad flotante de producción, almacenamiento y descarga (FPSO) Aoka Mizu. Para la segunda etapa, cuya Decisión Final de Inversión (FID) está proyectada para 2028, Navitas prevé emplear la plataforma FPSO OSX-1, adquirida en agosto último, con miras a iniciar la producción comercial hacia 2030.
Rockhopper Exploration afirmó que el funcionamiento conjunto de ambas unidades permitiría alcanzar un nivel de bombeo de hasta 180.000 barriles diarios, al tiempo que remarcó que una ampliación de capital por u$S200 millones garantiza su financiamiento operativo hasta mediados de 2028.