El 83% de los argentinos recortó gastos para poder sostener su vivienda

Un informe de Hábitat para la Humanidad reveló que ocho de cada diez argentinos tuvieron que resignar al menos un gasto durante el último año para afrontar los costos de la vivienda.

El 38% redujo compras esenciales y alimentos y el 34% llegó a tener que elegir entre pagar los gastos habitacionales o cubrir alimentación, vestimenta o medicamentos. Los inquilinos aparecen entre los más afectados.

Alimentos, ahorros y más horas de trabajo para sostener la vivienda
Los resultados del informe muestran las distintas estrategias utilizadas por los hogares cuando los ingresos disponibles no alcanzan para cubrir simultáneamente los gastos de vivienda y el resto de las necesidades.

El 38% de los argentinos encuestados afirmó haber reducido compras esenciales y alimentos durante el último año. A su vez, un 37% debió recurrir a sus ahorros o fondos destinados a emergencias para afrontar los costos.

Otro 35% tomó trabajos adicionales o incrementó la cantidad de horas laborales con el objetivo de conseguir mayores ingresos. Uno de los datos más sensibles del relevamiento indica que el 34% tuvo que elegir entre afrontar los gastos de su vivienda o cubrir necesidades como alimentación, vestimenta o medicamentos.

Así, para una parte importante de los hogares, sostener el lugar donde viven implicó resignar consumos, utilizar ahorros o incrementar la carga laboral.

Las tarifas también presionan sobre el presupuesto familiar
El costo de los servicios públicos aparece como otro factor relevante. Según el estudio, el 19% de los argentinos limitó el uso de calefacción o aire acondicionado para reducir gastos, mientras que el promedio internacional fue de apenas el 7%.

Entre los inquilinos, además, seis de cada diez señalaron que el aumento de las tarifas de electricidad y gas afecta su capacidad para sostener los costos de la vivienda.

El impacto de los servicios se suma así al alquiler y al resto de los gastos que forman parte del presupuesto habitacional de las familias.

Los inquilinos, entre los más afectados
La investigación también expone una importante diferencia entre inquilinos y propietarios.

El 49% de quienes alquilan reconoció tener dificultades para afrontar los gastos relacionados con la vivienda, mientras que entre los propietarios el porcentaje fue del 31%.

La incertidumbre también aparece frente a cualquier gasto inesperado: siete de cada diez inquilinos temen que un imprevisto pueda poner en riesgo su permanencia en la vivienda.

Entre quienes poseen una casa propia, esa preocupación alcanza al 51%. La situación resulta todavía más compleja para los hogares de menores ingresos y para quienes habitan viviendas precarias, ya que disponen de un margen económico menor para afrontar incrementos o gastos extraordinarios. 

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