La Avenida 9 de Julio cumplió 89 años de historia porteña
La emblemática Avenida 9 de Julio cumplió ayer 89 años desde la habilitación de su primer tramo, inaugurado en 1937. Con el Obelisco como postal característica, la arteria es uno de los símbolos más reconocidos de la Ciudad de Buenos Aires.
El proyecto para construirla fue aprobado mediante la Ley N.º 8.885, sancionada en 1912. Sin embargo, las obras demoraron varios años y el primer sector se habilitó durante la presidencia de Agustín P. Justo, con un recorrido inicial de cinco manzanas.
La avenida tiene aproximadamente 140 metros de ancho y conecta los barrios porteños de Constitución y Retiro. Su construcción completa demandó 43 años y estuvo vinculada al crecimiento urbano y a la necesidad de ampliar la circulación en el centro de la ciudad.
Uno de sus principales emblemas es el Obelisco, inaugurado en 1936 en la Plaza de la República. Diseñado por el arquitecto Alberto Prebisch, el monumento tiene 67,50 metros de altura y se convirtió en una referencia turística y cultural de Buenos Aires.
A lo largo de su recorrido también se encuentran edificios históricos como el Teatro Colón y el antiguo Ministerio de Obras Públicas. Además, desde 2013 funciona el Metrobús 9 de Julio, mientras que la línea C del subte ya conectaba parte de la zona desde 1934.
La avenida fue escenario de grandes acontecimientos políticos y espectáculos multitudinarios. Entre ellos se destaca el recital de Soda Stereo de 1991, que reunió a más de 200.000 personas, además de las presentaciones musicales de Daniel Barenboim y Zubin Mehta en 2010.