En contra de Misiones, alineado con Rovira y a favor de La Libertad Avanza el Diputado Colo Vancsik no dió Quórum

Su ausencia, lo sitúa claramente compartiendo los intereses del Diputado Provincial Carlos Eduardo Rovira del partido Encuentro Misionero, de Adrián Núñez y Diego Hartfield de La Libertad Avanza, y de los Diputados Nacionales del Radicalismos y del Pro misionero. Bajo la inspiración casi esotérica de Javier Gerardo Milei y Karina Milei.

 

El diputado nacional por Misiones Daniel Vancsik traicionó a los Misioneros y no dio quórum en una sesión en la que la oposición buscaba debatir el DNU 70/2023, el endeudamiento y la emergencia en discapacidad. Su ausencia, mientras otros tres legisladores misioneros ocuparon sus bancas, pone bajo la lupa el posicionamiento político del diputado alineado con Javier Milei al Gobierno de Javier Milei y no le importo esas decisiones para la economía de Misiones, especialmente para el sector yerbatero.

 

La sesión especial convocada este jueves en la Cámara de Diputados de la Nación fracasó por falta de quórum. La oposición reunió 121 legisladores, ocho menos de los 129 necesarios para habilitar el debate de iniciativas sensibles para el Gobierno nacional. Entre ellas, el rechazo al DNU 70/2023, proyectos vinculados con el endeudamiento y la emergencia en discapacidad.

En ese escenario, la representación misionera dejó una señal política que no pasó inadvertida. De los siete diputados nacionales por la provincia, tres ocuparon sus bancas: Oscar Herrera Ahuad, Yamila Ruiz y Alberto Arrúa, integrantes del bloque Argentina Federal que responden al Gobernador Hugo Pasalaqcua.En cambio, Daniel Vancsik, compañero de bancada, no se presentó en el recinto.

Tampoco dieron quórum los diputados de La Libertad Avanza Diego Hartfield y Maura Gruber, ni el representante del PRO Emanuel Bianchetti. De esta manera, Misiones quedó representada por tres legisladores presentes y cuatro ausentes en una sesión que finalmente no pudo abrir el debate.

La ausencia de Vancsik adquiere relevancia por el contexto en el que se produjo. Mientras la oposición intentaba avanzar con el tratamiento de medidas que cuestionan aspectos centrales de la gestión de Javier Milei, el diputado misionero no ocupó su banca. Su decisión tuvo un efecto concreto: contribuyó a que no se alcanzara el número necesario para habilitar la sesión.

El dato político es inevitable: un legislador que integra un bloque distinto de La Libertad Avanza terminó ausente en una jornada en la que el oficialismo nacional necesitaba evitar el debate de iniciativas que cuestionan sus políticas.

¿Se trató de una decisión individual, de una estrategia parlamentaria o de una coincidencia con los intereses del Gobierno nacional? Con la información disponible no es posible establecer los motivos de su ausencia ni afirmar que haya existido un acuerdo político. Sin embargo, el interrogante permanece y merece una explicación pública del propio diputado.

¿Cuánto vale una banca cuando falta el quórum?

La pregunta cobra mayor dimensión porque la sesión quedó a solo cuatro legisladores del número reglamentario. En esas circunstancias, cada ausencia puede resultar determinante para definir qué asuntos llegan al recinto y cuáles quedan sin tratamiento.

No existen elementos que permitan afirmar que la ausencia de Vancsik haya tenido una contraprestación económica o que su decisión haya sido comprada. Pero tampoco corresponde ignorar el efecto político de lo ocurrido: la sesión fracasó y los proyectos que la oposición pretendía debatir no pudieron tratarse.

La ciudadanía tiene derecho a conocer los motivos por los que sus representantes deciden participar o ausentarse de una sesión, sobre todo cuando están en juego cuestiones como la discapacidad, el endeudamiento y el alcance de un decreto presidencial que modificó aspectos centrales de la política económica nacional.

Pero en Misiones la discusión tiene, además, una dimensión productiva que no puede quedar relegada. El DNU 70/2023 es uno de los ejes de la controversia por la desregulación de la economía yerbatera y por las consecuencias que ese proceso puede tener sobre los productores, los tareferos y el conjunto de la cadena productiva.

En una provincia donde la yerba mate representa mucho más que una actividad comercial, las decisiones que se toman en el Congreso tienen consecuencias que trascienden las disputas entre bloques. Por eso, el posicionamiento de los diputados misioneros frente a las políticas nacionales debe analizarse también desde su impacto sobre las economías regionales.

La ausencia de Vancsik abre interrogantes sobre su posicionamiento frente al Gobierno de Milei. Sin embargo, no corresponde confundir ese interrogante con una acusación de acuerdo político ni atribuir responsabilidades que no estén demostradas.

Lo que sí debe quedar claro es que el Gobierno provincial no tiene nada que aclarar con la Nación por esta situación. Quienes tienen que explicar su actitud son aquellos que acompañan, respaldan o permiten avanzar con medidas que pueden terminar quebrando la economía yerbatera, como las vinculadas con el DNU 70/2023.

La discusión no pasa solamente por quién estuvo y quién faltó en el recinto. Pasa también por las consecuencias de las decisiones políticas y por la responsabilidad de cada representante frente a los intereses de Misiones.

Mientras el Gobierno de Javier Milei impulsa su agenda de desregulación, la ausencia de un diputado misionero en una sesión convocada para discutir ese rumbo deja una pregunta abierta: ¿qué posición está dispuesto a sostener frente a medidas que afectan a los productores y a una de las principales economías regionales de la provincia?

Esa es la explicación que la sociedad tiene derecho a reclamar. Y, cuando está en juego el futuro de la actividad yerbatera, quienes deben darla son aquellos cuyas decisiones contribuyen a sostener un modelo que amenaza con profundizar la crisis del sector.

 

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