La crecida del Paraná obliga a retirar 11.000 vacas de las islas de Corrientes antes del viernes
La crecida del río Paraná mantiene en alerta a los productores ganaderos de Goya, Corrientes, que trabajan contrarreloj para retirar unas 11.000 cabezas de ganado de las islas antes del viernes, cuando se espera que el río alcance su nivel máximo.
Según Santiago Decotto, presidente de la Sociedad Rural de Goya, entre el 60% y el 70% de la hacienda isleña ya fue trasladada a campos de tierra firme. Sin embargo, todavía quedan miles de animales por retirar y los operativos continúan incluso durante los fines de semana.
La urgencia responde al rápido ascenso del Paraná. De acuerdo con las estimaciones de los productores, el río llegó a crecer cerca de 20 centímetros diarios en las últimas jornadas y registraba una altura de 5,30 metros en Goya. Para el viernes, se prevé que alcance los 5,70 metros, lo que podría afectar sectores bajos de la ciudad, como la zona del puerto, la ribera y el aeropuerto.
En las islas frente a Goya, los arreos avanzan por bañados, riachos y zonas anegadas. Según las características del terreno, algunos animales pueden ser trasladados por tierra, mientras que los terneros y ejemplares más pequeños son llevados en barcazas.
En la provincia de Corrientes había unas 60.000 cabezas de ganado distribuidas en las islas del Paraná, de las cuales 37.400 correspondían al departamento de Goya. La zona concentra una parte importante de la producción ganadera isleña de la provincia.
Para agilizar los traslados, el Senasa y el Ministerio de Seguridad provincial habilitaron un mecanismo que permite movilizar primero los animales y completar posteriormente la documentación correspondiente. De esta manera, los productores pueden llevar la hacienda a campos propios, alquilados o al predio de la Sociedad Rural local.
Por el momento, los ganaderos cuentan con establecimientos disponibles para recibir a los animales. No obstante, advierten que el panorama podría complicarse si se registran las lluvias intensas previstas por el fenómeno de El Niño, debido a que muchos campos de la región son bajos y pueden quedar anegados.
Mientras continúa el operativo para poner a resguardo la hacienda, los productores también recurren a remates como alternativa para reducir sus rodeos. El objetivo inmediato es retirar los animales de las zonas más expuestas antes de que el avance del agua deje sin superficie seca a las islas.