Se desplomaron las extracciones en cajeros automáticos: cayeron más del 50% en dos años

Las extracciones de efectivo pasaron de 99 millones de operaciones mensuales en julio de 2024 a 46 millones en julio de 2026. El avance de las transferencias, los pagos con QR y las billeteras virtuales modifica los hábitos de consumo y acelera la transformación del sistema bancario.

El uso de efectivo continúa en retroceso en Argentina, en medio del crecimiento de los pagos digitales y las nuevas formas de realizar compras. En los últimos dos años, las extracciones de dinero registradas por el sistema financiero cayeron más de un 50%, una tendencia que también se refleja en los pagos en supermercados y en la utilización de las redes bancarias tradicionales.

Según datos del Banco Central de la República Argentina (BCRA), en julio de 2024 se contabilizaron 99 millones de extracciones mensuales, mientras que en julio de 2026 la cifra descendió a 46 millones. La mayor parte de la caída corresponde a los cajeros automáticos, aunque también disminuyeron los retiros de dinero en comercios.

Uno de los factores que explican este cambio es la creciente utilización de transferencias bancarias, pagos con códigos QR, tarjetas y billeteras virtuales. Estas alternativas permiten realizar operaciones cotidianas sin necesidad de llevar billetes, una práctica que gana terreno especialmente entre los consumidores más jóvenes.

También cae el uso de efectivo en supermercados

La tendencia se observa igualmente en los medios de pago utilizados en las compras de supermercados. De acuerdo con estadísticas del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), el efectivo representaba el 32,5% de las ventas a comienzos de 2021, pero en junio de 2026 su participación había descendido al 16,6%.

En paralelo, crecieron los pagos agrupados en la categoría de otros medios, que incluye transferencias, códigos QR y billeteras virtuales. Las tarjetas de crédito también ganaron participación, impulsadas, entre otros factores, por las promociones y los descuentos que ofrecen las cadenas comerciales.

La incorporación del billete de $20.000, que comenzó a circular en noviembre de 2024, pudo haber reducido la necesidad de realizar retiros frecuentes. Sin embargo, la inflación limitó su poder de compra y ese factor no alcanza para explicar por sí solo la fuerte caída de las extracciones.

Menos cajeros y sucursales bancarias

El cambio de hábitos también repercute en la estructura del sistema financiero. Los bancos priorizan cada vez más sus canales digitales y reducen la importancia de ampliar su presencia física mediante sucursales y cajeros automáticos.

Según los datos mencionados en el informe, Argentina perdió al menos 500 sucursales bancarias en cinco años, mientras que la cantidad de cajeros se mantiene relativamente estable, entre 19.000 y 20.000 equipos en todo el país.

El mantenimiento, la seguridad y el abastecimiento de efectivo representan costos para las entidades, en un escenario en el que cada vez más clientes resuelven sus operaciones desde el celular.

De esta manera, el retroceso del efectivo refleja una transformación en la forma de pagar, comprar y administrar el dinero. Sin embargo, la digitalización también plantea desafíos para quienes dependen de los billetes o tienen dificultades para acceder a servicios bancarios y herramientas tecnológicas.

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