Francia: 1.314 detenidos y 53 policías heridos durante las protestas
Francia registró 1.314 detenciones, 53 policías heridos y 24 comercios saqueados durante las manifestaciones realizadas este sábado contra el alto costo de vida. Los datos corresponden a un balance provisional difundido este domingo por el Ministerio del Interior.
La jornada estuvo marcada por una fuerte movilización social y un amplio operativo de seguridad, reforzado tras los graves incidentes registrados durante las protestas del 17 de octubre. Según las autoridades, se realizaron 289 acciones en la vía pública, entre marchas y concentraciones, que reunieron a unas 410.000 personas en todo el territorio francés.
La cifra fue inferior a la de la semana anterior, cuando el Gobierno había contabilizado alrededor de 550.000 participantes.
Aunque la mayoría de las manifestaciones se desarrolló de manera pacífica, se registraron enfrentamientos al finalizar algunas concentraciones en ciudades como París, Marsella y Burdeos. En esos lugares, las fuerzas de seguridad utilizaron gases lacrimógenos para dispersar a los grupos involucrados en los incidentes.
El Ministerio del Interior señaló que en distintas ciudades se formaron grupos considerados de riesgo, integrados principalmente por militantes de sectores radicales de izquierda, que protagonizaron enfrentamientos con la Policía.
Menos incidentes que la semana anterior
El balance oficial mostró una disminución de los episodios violentos en comparación con el sábado 17 de octubre.
Mientras que en la jornada anterior se habían contabilizado 2.628 detenciones, este sábado la cifra descendió a 1.314. También se redujo la cantidad de efectivos policiales heridos: fueron 53, frente a los 1.144 registrados durante las protestas de la semana previa.
Los servicios de emergencia realizaron, además, 75 intervenciones por incendios, una cifra considerablemente menor que las 2.025 informadas el 17 de octubre.
En cuanto a los daños materiales, las autoridades reportaron 24 comercios saqueados, frente a los 1.522 establecimientos afectados durante la movilización anterior.
Las protestas se producen en un contexto de malestar social por el encarecimiento del costo de vida y reflejan la persistencia de los reclamos en distintas ciudades francesas, pese al despliegue de seguridad dispuesto por el Gobierno.