Hay un avión retenido en Puerto Iguazú: sospechan que Flávio Bolsonaro intentaba irse a EE.UU.

La aeronave privada llegó desde Buenos Aires durante la madrugada y tenía previsto partir hacia Estados Unidos con cuatro pasajeros. El excandidato presidencial brasileño no está en la Argentina y la Policía Federal de Brasil investiga si salió del país.

Un avión privado de la empresa Baires Fly permanece retenido en el aeropuerto de Puerto Iguazú, donde se sospecha que el senador brasileño Flávio Bolsonaro, excandidato presidencial del Partido Liberal, tenía previsto abordar para viajar a Estados Unidos.

La aeronave llegó durante la madrugada de este martes desde Buenos Aires. En el lugar permanecen dos comandantes y una azafata, mientras efectivos de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) custodian el avión.

La sospecha surgió durante los controles para habilitar el plan de vuelo, que contemplaba el traslado de cuatro pasajeros desde la ciudad misionera hacia Estados Unidos. Según las versiones difundidas, uno de ellos sería Bolsonaro. Sin embargo, el vuelo fue cancelado y el legislador no llegó a ingresar a la Argentina por el paso fronterizo de Iguazú.

La identidad de los cuatro pasajeros no fue informada. Además, el sitio especializado FlightRadar mantiene bloqueada la información de ese vuelo. En paralelo, la Policía Federal de Brasil investiga los pasos fronterizos para determinar si el senador salió del país.

Rogério Marinho, coordinador general de la campaña presidencial de Bolsonaro, negó que el dirigente haya abandonado Brasil. En declaraciones al medio brasileño Metrópoles, afirmó: “Eso no sucedió”.

La Justicia brasileña le prohibió salir del país

El episodio se produce después de que la Justicia de Brasil le ordenara a Flávio Bolsonaro entregar su pasaporte y le prohibiera salir del país. La medida fue dispuesta por el juez del Tribunal Supremo Alexandre de Moraes, quien está a cargo de investigaciones que involucran al senador.

Según el legislador, recibió la orden el lunes al salir de la casa de su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, quien cumple prisión domiciliaria tras ser condenado a 27 años de cárcel por el intento de golpe de Estado. Flávio cuestionó la decisión judicial y aseguró que se trata de un intento de intimidarlo.

Una de las investigaciones está vinculada con un presunto caso de lavado de dinero relacionado con Willer Tomaz, abogado y amigo cercano del senador. Como parte de la medida, la Justicia también le prohibió mantener contacto directo o indirecto con el letrado.

Además, el Tribunal Supremo abrió otra investigación por la presunta financiación ilegal de Dark Horse, una película biográfica sobre Jair Bolsonaro. Flávio rechazó las acusaciones y sostuvo que se defenderá de la decisión judicial.

Te puede interesar