En medio del conflicto por retenciones, los trabajadores aceiteros advierten por despidos
Las agroexportadoras y aceiteras ubicadas sobre la rica cuenca del Paraná consiguieron una temporaria baja de las retenciones y, con ello, el Gobierno se evitó un conflicto mayor con las dueñas de los granos y los dólares.
Pero podría haber otro conflicto en puerta, ya que desde la Federación de Trabajadores Aceiteros denuncian una suerte de “revancha patronal” a partir de la cual se les escatiman las paritarias y el mejoramiento de las condiciones laborales. También denuncian la “militarización” de las zonas portuarias donde se desempeñan. "Vemos que las empresas no nos ofrecen un salario acorde a las necesidades de los trabajadores.
Estamos dispuestos a dialogar, pero no a negociar nuestros derechos. Si las empresas persisten en esta postura de avasallamiento, tomaremos las medidas necesarias para defender a los trabajadores", afirmó Daniel Yofra, secretario general de la Federación de Trabajadores Aceiteros. El conflicto que podría estallar en los próximos días no se resume solamente por el incumplimiento en el pago de un bono de fin de año que había sido acordado en el último diciembre.
También se denuncia el despido de cuatro trabajadores en el marco de los reclamos paritarios. En este escenario, Yofra también denunció la militarización de las empresas aceiteras. “Esta suerte de revancha patronal contra los aceiteros se produce en conjunto con la militarización de una de las plantas en la que se despidieron trabajadores. Parece que, como ocurrió en diferentes dictaduras, buscan solucionar los conflictos colectivos de trabajo con el uso de las fuerzas de seguridad nacionales, que actúan como mercenarios al servicio de los poderosos”, remarcó.
Las empresas que están en la mira, denunciadas por la Federación de Trabajadores Aceiteros, son Explora (biodiésel), Renopack (envasadora de aceites) y Vicentin (en concurso de acreedores). “Todos estos graves hechos de incumplimiento patronal se suman a conflictos más largos como el que viene desarrollándose en Bahía Blanca con Viterra –hoy propiedad de Bunge– en los que sistemáticamente se pretenden desconocer los derechos laborales”, aclararon desde la Federación.