Trump afirmó que EE.UU. “tomará el control” de Gaza: cómo es el plan que generó una fuerte condena internacional
A pesar de que en su campaña electoral prometió retirar a Estados Unidos de los conflictos en Oriente Medio, Donald Trump no descartó desplegar tropas estadounidenses para apoyar la reconstrucción de Gaza y aseguró que su país hará “lo que sea necesario” para llevar a cabo ese proyecto.
En este contexto, el presidente estadounidense afirmó que “a todo el mundo le encanta” su plan para que Estados Unidos tome el control de la Franja de Gaza y reubique permanentemente en otros países a los palestinos, pese a que generó una fuerte condena en países de todo el mundo. Trump evitó dar más detalles sobre su plan, argumentando que “no era el momento adecuado”, ya que asistía a lo que describió como una ocasión “solemne” e “importante”, en la que la nueva fiscal general Pam Bondi juraba proteger la Constitución del país para asumir oficialmente el cargo.
El martes, en una rueda de prensa junto al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, Trump afirmó que Estados Unidos “tomará el control” de la Franja de Gaza a largo plazo y la reconstruirá, convirtiéndola en la nueva “Riviera de Oriente Medio”, tras reasentar de forma permanente a los palestinos en otros países.
En concreto, insistió en que Jordania y Egipto deberían aceptar más refugiados palestinos procedentes de Gaza, una propuesta que fue reiteradamente rechazada de plano por esos dos países, así como por Emiratos Árabes Unidos, Catar, Arabia Saudí, la Autoridad Palestina y la Liga Árabe. Mientras tanto, España, Irlanda, el Reino Unido, Alemania, Nueva Zelanda y China reiteraron su apoyo a la solución de dos Estados.
Trump presentó el proyecto como si se tratara de un negocio inmobiliario, similar a los que lo hicieron millonario, y trató de enmarcarlo como una medida humanitaria, afirmando que era imposible creer que alguien querría seguir viviendo en un territorio devastado por la guerra, al que calificó de “zona de demolición”.