PIANCHO

Ecuador: Denuncian que EE.UU. celebró un bombardeo “antinarco” que en realidad destruyó una granja lechera

Autoridades estadounidenses difundieron un video como un golpe contra el narcotráfico en Ecuador, pero una investigación y testimonios locales apuntan a que el objetivo era una finca rural sin vínculos ilícitos.
miércoles 25 de marzo de 2026

Un operativo presentado por Estados Unidos como un ataque contra un campamento de narcotraficantes en Ecuador quedó envuelto en polémica tras revelarse que el blanco habría sido, en realidad, una granja lechera.

A comienzos de marzo, mientras el presidente Donald Trump se preparaba para una cumbre con líderes conservadores en Florida, funcionarios estadounidenses difundieron imágenes de una gran explosión en una zona rural ecuatoriana. Según indicaron, se trataba de un centro de entrenamiento de narcotraficantes destruido en el marco de una ofensiva regional.

El secretario de Defensa, Pete Hegseth, aseguró que la operación demostraba que las fuerzas estadounidenses ya no solo atacaban cargamentos en el mar, sino también “narcoterroristas en tierra”.

Sin embargo, una investigación del diario The New York Times y testimonios recogidos en la zona contradicen esa versión. Habitantes de San Martín, una remota localidad amazónica cercana a la frontera con Colombia, sostienen que el ataque destruyó una explotación ganadera dedicada a la producción de leche y carne.

Según los relatos, días antes del bombardeo, militares ecuatorianos irrumpieron en la finca, interrogaron a los trabajadores y prendieron fuego a viviendas y estructuras del predio. Tres de ellos denunciaron haber sido golpeados, asfixiados y sometidos a descargas eléctricas antes de ser liberados.

El 6 de marzo, helicópteros regresaron al lugar y lanzaron explosivos sobre los restos incendiados. Ese ataque fue el que luego se difundió como una acción contra el narcotráfico.

Aunque el Pentágono había afirmado que se trató de una operación conjunta, fuentes con conocimiento del operativo señalaron que las tropas estadounidenses no participaron directamente en el bombardeo, sino que brindaron apoyo logístico y de inteligencia en otras acciones.

El gobierno ecuatoriano sostuvo que el lugar era utilizado por grupos armados para almacenar armas y entrenar a unos 50 narcotraficantes, e incluso lo vinculó con Comandos de la Frontera, una organización colombiana. Sin embargo, no presentó pruebas que respalden esas afirmaciones.

El propietario de la finca, un hombre de 32 años identificado como Miguel, negó cualquier vínculo con actividades ilícitas. Aseguró que en el lugar había más de 50 vacas y estructuras destinadas a la producción láctea, hoy completamente destruidas.

Organizaciones como la Alianza por los Derechos Humanos denunciaron el caso ante organismos internacionales, al considerar que se trató de un ataque contra población civil.

El episodio se da en un contexto de creciente violencia en Ecuador, convertido en un punto clave del narcotráfico regional debido a su ubicación entre Colombia y Perú. Sin embargo, para los habitantes de San Martín, el operativo dejó más dudas que certezas.

“Dicen que era un campo de entrenamiento, pero cada vez está más claro que solo eran casas”, afirmó un dirigente local.