Motosierra en infraestructura: la inversión pública se redujo a la mitad en el primer año de gobierno de Javier Milei
La tragedia de Bahía Blanca deja expuesta la importancia de la infraestructura, tanto para la seguridad de las personas como para la competitividad de la economía. Es muy probable que con el paso del tiempo surja nuevamente el debate sobre la necesidad de llevar a cabo importantes proyectos de obra pública para menguar los efectos de las catástrofes naturales, como así también para reducir los costos de producir en el país.
Un informe de la Fundación Mediterránea advierte que la Argentina es deficiente en inversión. “Para impulsar su competitividad y lograr un crecimiento económico sostenido, necesita incrementar significativamente su tasa de inversión, tanto privada como pública, hasta alcanzar un 25% del PBI en los próximos años”, señala la entidad en un informe. E
n el trabajo se plantea que en 2024 “la inversión total se situó en 16% del PBI (primeros nueve meses del año), por lo que queda mucho por mejorar”. La entidad con sede en Córdoba sostiene que “en el caso de la inversión pública, al resultar una de las partidas más afectada por los recortes, bajó hasta 1,3% del PBI en 2024, luego de ubicarse en 2,6% en 2022 y 2023”.
“En el año de la pandemia (2020) había caído a 1,8% del PBI, y en promedio resultó 2,4% del PBI entre 2015 y 2024. La mayor caída en 2024 se observó en la inversión pública nacional (de 0,8% a 0,3% del PBI), mientras que la provincial se redujo de 1,4% a 0,8%, explicada casi totalmente por las menores transferencias de capital de Nación a Provincias”, señala el trabajo. El reporte además detalla que “las transferencias de capital de provincias a municipios pasaron de 0,3% a 0,2% del PBI entre 2023 y 2024”.