2025-04-21

En marzo, el Gobierno ajustó Educación, Programas Sociales y Subsidios para pagar deuda

Sólo en marzo, el Gobierno nacional redujo -en términos nominales, es decir en pesos corrientes- partidas de Educación, Programas Sociales, subsidios a la Energía, transferencias a Universidades y a las Provincias por un total de 396.662 millones de pesos respecto de las partidas de un año atrás, las que se destinaron para pagar intereses de deuda (346.430 millones).

Incluso le sobró para que Caputo celebre un superávit financiero y anticipe en las redes un “ajuste fiscal adicional”. Para cumplir con los condicionamientos que le impuso el Fondo para el desembolso de dólares frescos, el Gobierno nacional se comprometió a una nueva ronda ajustes, en un marco en que redujo impuestos que afectarán de lleno en la recaudación. Los ingresos vienen castigados además por la recesión económico que impacta de lleno en las arcas públicas.

Las estimaciones de las consultoras aseguran que este año el “esfuerzo fiscal” –que siempre recae la población—para conseguir la meta de Milei implica un aumento del gasto primario real nacional del 3 por ciento este año. Como los ingresos totales del Gobierno, en una economía que no arranca, este año se mantendrían constantes, por lo que el gasto, tendría que bajar, principalmente en salarios, transporte, transferencias y gastos de capital.

Durante marzo el sector público registró un resultado financiero superavitario por 398.909 millones, producto de un resultado primario de 745.339 millones de pesos, y de un pago de intereses de deuda pública neto de los intra-sector público por 346.430 millones pesos. El resultado se explica por el fuerte ajuste que aplicó, tanto medidos en pesos corrientes como en términos reales (descontada la inflación) en las principales partidas que afectan a la población.

Los recortes más evidentes, porque fueron en términos nominales (es decir, se destinó menos cantidad de pesos sin tener en cuenta los precios) fue Programas Sociales (55.382 millones de pesos menos que en marzo de 2024), subsidios a la Energía (163.914 millones menos), Transferencias a Universidades (153.091 millones menos), Gastos de capital en Energía (19.167 millones menos) y transferencias de capital a provincias (1.108 millones menos).

En total, destino 396.662 millones de pesos en estas partidas, lo cual, si se actualiza a precios constantes el desplome es todavía más grosero. El monto menor destinado en marzo guarda relación con lo que pagó el Gobierno en “intereses netos” de deuda; unos 346.430 millones de pesos, según informó el Ministerio de Economía.

De acuerdo con el esquema de ahorro e inversión de marzo, las transferencias corrientes alcanzaron los 3,03 billones de pesos (39,6 por ciento), por debajo de la inflación del período. Aquellas correspondientes al sector privado presentaron un crecimiento de 771.584,6 millones de pesos (40,3 por ciento). Se destacan las inherentes a las prestaciones sociales, las prestaciones del PAMI, el impacto de la movilidad en las asignaciones familiares, los programas de Política Alimentaria, y el Plan 1.000 días.

Por su parte, las transferencias corrientes al sector público realizadas en marzo alcanzaron los 345.016 millones de pesos (35,3 por ciento), casi la mitad de la inflación. Por su parte, los subsidios económicos presentaron una caída de 52.499 millones de pesos (-11,9 por ciento interanual.), donde los energéticos se redujeron en 163.914 millones (-53,1 por ciento), mientras que los destinados al transporte se incrementaron en 119.314 millones (114,7 por ciento).

El Gobierno mantuvo los subsidios al Transporte para mantener un menor impacto en el bolsillo de los trabajadores en un escenario pre-electoral, pero se espera que sean los próximos en recibir el tijeretazo, golpeando especialmente a los trabajadores que son quienes más utilizan este servicio. 

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