Acompañado por cardenales y entre aplausos: así fue el traslado del féretro de Francisco a San Pedro
Unos 14 sacerdotes llamados penitenciarios (porque están autorizados a confesar a fieles en casos de urgencia) con una estola roja y una candela esperaban afuera de la capilla la salida del féretro y lo acompañaron rodeando el cajón durante la procesión que lo llevó a San Pedro.
Junto a ellos varios guardias suizos, la Policía local del Vaticano, con sus vestimentas tradicionales inspiradas en los frescos del artista Rafael Sanzio del 1.500, con rayas rojas, amarillas y azules y un casco metálico con plumas rojas.
Los cardenales estuvieron acompañando el féretro en la capilla hasta que a las 9:08 empezó la procesión para el traslado y empezaron a sonar las campanas del Vaticano. En primera fila de la capilla se vio al secretario de estado vaticano, Pietro Parolin, y al cardenal filipino Luis Antonio Tagle.
El cardenal irlandés Kevin Farrell y actual camarlengo (encargado del Vaticano durante la “sede vacante”, es decir cuando no hay un Papa), inició la ceremonia del traslado del féretro bendiciendo el cuerpo de Francisco en la capilla de Santa Marta. La procesión con el féretro hacia San Pedro la encabezaron decenas de sacerdotes, seguidos de obispos y los cardenales que marcharon lentamente para salir de la capilla y entrar a la plaza de San Pedro a través de la puerta de las Campanas.
Hicieron un recorrido entre los fieles presentes en la plaza para luego entrar a la basílica por la puerta central decorada con cortinas rojas y una cruz con Jesucristo en la parte superior. Al final de la procesión iban laicos, monjas frailes, personal del Vaticano. Estallaron los aplausos cuando el cajón iba pasando entre los fieles y cientos de manos en alto con teléfonos celulares trataban de fotografiar o filmar la escena.