Fue nombrado Doctor Honoris Causa en la UBA
Martín Caparrós: “un país reaccionario es un país sin proyecto"
Martín Caparrós regresó a la institución educativa donde antes era conocido como “Mopi” para recibir el premio Doctor Honoris Causa. Fue celebrado por familiares, amigos, periodistas, escritores y estudiantes al ingresar en silla de ruedas a la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Caparrós agradeció el honor, vinculándolo con su difunto abuelo y padre, a quienes se refería como "doctores". Durante la ceremonia, el escritor Daniel Guebel lo elogió, llamándolo “nuestro Balzac”. El evento incluyó comentarios de funcionarios universitarios sobre los desafíos que enfrenta la educación pública debido a los recortes de fondos del gobierno. Entre el público se encontraban personalidades destacadas como la madre y la pareja de Caparrós, compañeros escritores, periodistas y editores. Caparrós, residente en Madrid desde hace más de doce años y que padece ELA, reflexiona sobre sus vivencias en sus memorias. También será homenajeado en Buenos Aires durante un acto de homenaje en el que participarán numerosas personalidades destacadas.
Guebel elogió a Martín Caparrós, destacando sus logros y comparándolo con Balzac. Destacó el empuje y la ambición de Caparrós, enfatizando cómo su escritura refleja una voz interior que evoluciona. Caparrós leyó su propia obra, revelando sentimientos de cobardía relacionados con sus fracasos pasados ​​y su exilio de Argentina. Habló de su formación en Buenos Aires, destacando la importancia de intentar y tener esperanza en el cambio.
Caparrós compartió su decepción con Argentina, describiéndolo como un país que ha perdido su espíritu público y ahora sufre altas tasas de pobreza e inflación. Criticó el clima político actual, donde cada gobierno reacciona mal a su predecesor, lo que resulta en un ciclo de caos.
“Nos parece normal que tantos coman poco, que tantos vivan mal, que tantos mueran antes. En el pináculo de todo eso, hay un señor que parece que entendió este clima social y decidió aprovecharlo -enfatizó sin mencionar a Milei-. Decidió que el odio y el rencor y el desprecio y el maltrato eran las herramientas que le ganarían el apoyo de millones y millones de personas que, como él, se sentían injustamente relegados; por desgracia, no se equivocó”.
Al reflexionar sobre el fracaso generacional, Caparrós reconoció la decepción de quienes intentaron mejorar la sociedad décadas antes. A pesar de reconocer el colapso social, celebró a la Universidad de Buenos Aires como un faro sobreviviente de conocimiento y un modelo de esperanza para el futuro, provocando una respuesta emotiva de la audiencia.