El ajuste en salud enferma
Masivo abrazo al Roffo contra el desfinanciamiento: “Son pacientes con cáncer y esto les genera gran incertidumbre”
Mientras familiares de pacientes pediátricos apoyaban al Hospital Garrahan y personas con discapacidad defendían sus derechos, un grupo de pacientes con cáncer se manifestaba en el Instituto Ángel Roffo, un hospital especializado en oncología afectado por recortes presupuestarios de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Este hospital trata anualmente a más de 100,000 pacientes con cáncer, y los manifestantes expresaron que "los recortes en salud son perjudiciales".
Desde 2024, no ha habido aumento de presupuesto, lo que ha llevado a una crisis en el Roffo, caracterizada por la falta de suministros y problemas estructurales. A lo largo de meses, el hospital ha estado sin una máquina de mamografía, y aunque se ha comprado un reemplazo, no ha sido instalado. Federico López Ponsati, un representante del Instituto, describió la manifestación como "significativa y conmovedora", destacando la importancia de la participación de pacientes y personal.
La crisis en Roffo se ha intensificado por la renuncia de profesionales de la salud, incluida la pérdida de oncólogos. El presupuesto congelado desde 2024, junto con el aumento de costos y el aumento de pacientes, está generando un gran desequilibrio. Roxana del Águila, directora de Roffo, señaló que, aunque no se han interrumpido los tratamientos, muchas instalaciones y equipos están sin reparar, lo que causa gran incertidumbre y frustración tanto para pacientes como para el personal.
La comunidad se unió en defensa de la salud pública, reflejando su compromiso hacia el hospital. Ricardo Gelpi, rector de la UBA, expresó su preocupación por los recortes que afectan a Roffo, el primer centro de tratamiento del cáncer en América Latina. Aunque se empiezan unos 130 casos médicos al mes, la demanda ha aumentado, y no hay suficiente infraestructura para atender a los pacientes, que en muchos casos son la última opción para familias que enfrentan problemas con planes de salud privados.
La situación se complica aún más con el cierre del Instituto Nacional del Cáncer (INC), que ha afectado la investigación y servicios de cuidados paliativos. Aunque el Ministro de Salud aseguró que las funciones del INC continuarían, su ausencia tiene consecuencias negativas en las políticas de salud pública sobre el cáncer en Argentina. Graciela Jacob, ex titular del INC, advirtió que este desmantelamiento es una amenaza para las políticas de cáncer en el país.