La Conferencia Episcopal lamentó el bombardeo de Israel a la iglesia en Gaza en el que resultó herido un sacerdote argentino
La Comisión Episcopal de Ecumenismo, Relaciones con el Judaísmo, el Islam, y las Religiones emitió ayer un comunicado en el que manifestó su profundo pesar por el ataque que tuvo lugar en la Parroquia Sagrada Familia de Gaza.
En ese episodio, el sacerdote argentino Gabriel Romanelli y varios laicos resultaron heridos, mientras que otras personas que se encontraban en ese momento perdieron la vida. El mensaje, firmado por el Pbro. Carlos White y el Mons.
Ángel José Macín, secretario ejecutivo y presidente respectivamente, tradujo la conmoción entre las máximas autoridades de la Iglesia Católica argentina ante el bombardeo que afectó a miembros de la comunidad religiosa en Medio Oriente. El hecho sucedió en un contexto de violencia en la región, donde se registraron nuevos episodios de enfrentamiento armado.
Según la Comisión Episcopal, el ataque ocurrió cuando la parroquia, ubicada en Gaza, fue alcanzada por explosivos, provocando víctimas mortales e hiriendo de gravedad a quienes se encontraban en las instalaciones de la iglesia en ese momento.
El impacto del incidente cobró relevancia especial en Argentina y entre sus autoridades eclesiásticas debido a la nacionalidad del padre Romanelli, conocido por su labor pastoral en zonas de conflicto.
El organismo dependiente de la Conferencia Episcopal Argentina se solidarizó con los afectados y sus familias, y pidió junto al Papa León XIV el cese del fuego en el territorio, en un llamamiento que refleja la preocupación de la Iglesia por la crisis humanitaria originada por el prolongado conflicto armado en la zona.
La Comisión expresó: “Rezamos por ellos y por todas las víctimas de este triste conflicto, y nos unimos al pedido del Papa León XIV, una vez más, por el cese el fuego”. La misiva fue dada a conocer tras confirmarse la gravedad del suceso y la identidad de los heridos.