Las mujeres necesitan dormir más que los hombres, según un estudio: estos son los motivos
Un estudio realizado por la Universidad de Duke, en Carolina del Norte, ha respondido a una de las incógnitas que más se han resistido sobre las diferencias entre géneros en el descanso nocturno. Según los resultados de la investigación, serían las mujeres quienes necesitan más horas de sueño que los hombres para garantizar una estabilidad en la salud física y mental; mientras que la del sexo masculino no tendría una relación directa con lo mucho o lo poco que duerma. Esto se debe a que las mujeres que ven interrumpido su sueño de manera repentina presentan un mayor riesgo de inflamación corporal, lo que puede derivar en dolores físicos y en la aparición de enfermedades cardiovasculares. Además, los investigadores también han alertado sobre la influencia de las horas de descanso con la tendencia a padecer de depresión o alteraciones psicológicas entre la población femenina. En este sentido, otros trabajos científicos consultados por Velfont señalan a la actividad cerebral como causa principal. Desde esa perspectiva, el cerebro femenino suele operar en modo multifunción al usar una mayor parte del cerebro en comparación con los hombres; lo que implica que realiza distintas labores de manera simultánea. Ese mayor nivel de demanda requiere que la corteza cerebral, responsable de pensamiento, memoria y lenguaje, entre en un proceso de recuperación más prolongado durante el descanso nocturno. Ante esta situación, el cardiólogo Aurelio Rojas se ha pronunciado en sus redes sociales para expresar el significado de estos resultados. “Cuando una mujer no duerme lo suficiente, sufren más estrés, ansiedad y depresión”, declara. Sobre esto, el especialista añade que, por lo general, las mujeres “activan más áreas del cerebro” porque “hacen más multitarea”. A esos factores se suman los cambios hormonales, una característica particular en el cuerpo femenino. Según el informe de la Universidad de Duke, procesos como la menstruación, el embarazo o la menopausia inciden directamente en la arquitectura del sueño y los niveles de recuperación; por lo que la influencia de la progesterona durante estas etapas resulta especialmente relevante. Del mismo modo, la hormona del estrés, el cortisol, tendría su propia influencia en este ámbito. Al parecer, esta hormona tiende a afectar con mayor intensidad a las mujeres, especialmente a quienes asumen múltiples responsabilidades en el hogar y el trabajo. Por ello, todas ellas deberían tener un tiempo de descanso y recuperación superior a la media.