2025-12-09

Las ventas minoristas Pyme cayeron 9,1% en noviembre

Las ventas minoristas Pymes registraron en noviembre una caída anual de -4,1% a precios constantes. En tanto, en la comparación mensual desestacionalizada, la variación fue de -9,1%. En lo que va del año las ventas acumulan un incremento interanual del 3,4%. El dato fue dado a conocer por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). Al analizar la situación económica actual de los comercios, el 54,2% de los encuestados reportó estabilidad en la comparación interanual. No obstante, un 37% señaló un deterioro en las condiciones, cifra que representa un incremento de cuatro puntos porcentuales respecto a octubre, revirtiendo parcialmente la mejora de percepción registrada el mes anterior. Al desagregar los datos se evidenció una dinámica similar: seis de los siete rubros relevados presentaron retracciones, siendo los descensos más agudos los de Perfumería (-17%), Bazar y decoración (-9,7%) y Alimentos y bebidas (-5,9%). En contrapartida, el único sector con un crecimiento interanual fue Farmacia, con una suba del 1,8%. De acuerdo a CAME, el cierre de noviembre consolida un escenario de consumo dual, donde la restricción presupuestaria y el agotamiento de los límites de financiación profundizaron la brecha entre la demanda de bienes esenciales y los consumos postergables. La actividad operó bajo una lógica de transición, caracterizada por una fuerte cautela operativa que frenó las decisiones de inversión en el corto plazo ante la incertidumbre de los costos y la competencia.
Comportamiento por rubros
Alimentos y bebidas: 
En noviembre, las ventas cayeron 5,9% interanual, afectadas por la pérdida de poder adquisitivo y la inflación en la canasta básica. La demanda se concentró en esenciales y segundas marcas, y aunque tras las elecciones bajó la incertidumbre política, la falta de liquidez impidió una recuperación. Los comercios mencionaron presión sobre los márgenes por mayores costos y la incidencia del delivery. Las estrategias se enfocaron en adelantar ofertas navideñas para sostener el consumo en un mes de transición.
Bazar, decoración, textiles de hogar y muebles: 
El rubro retrocedió 9,7% interanual por las restricciones de financiamiento y el encarecimiento del crédito para bienes durables. La demanda postergó compras y priorizó gastos esenciales, mientras que los límites de tarjetas y la ausencia de cuotas sin interés frenaron operaciones de mayor valor. La oferta señaló a las tasas como el principal obstáculo para rotar inventario. Hubo alto tráfico de consultas digitales que se cerraron en tiendas físicas con descuentos por pago al contado. El mes se apoyó en liquidaciones y en exhibiciones anticipadas de temporada.
Calzado y marroquinería: 
Las ventas bajaron 1,7% interanual, pese a la estacionalidad de fin de año y el empuje del comercio electrónico. La menor brecha de precios con el exterior ayudó a retener consumo local, pero las ventas dependieron del financiamiento disponible. El rubro enfrentó fuerte competencia por productos importados y plataformas online, mientras los consumidores postergaron el recambio de calzado. Los comercios destacaron la necesidad de reforzar la venta digital y ajustar márgenes frente a la oferta informal.
Ferretería, materiales eléctricos y de la construcción: 
Las ventas retrocedieron 3,2% interanual, con algo de sostén por reparaciones de fin de año. Tras las elecciones, bajó la incertidumbre y hubo algo más de movimiento, aunque limitado a compras de necesidad inmediata por falta de financiamiento y caída del ingreso. Se reportaron faltantes puntuales en materiales eléctricos y muchas consultas que no se concretan en ventas. La rentabilidad sigue presionada por costos fijos y las expectativas dependen de una eventual reactivación de obras.
Perfumería: 
El rubro tuvo la mayor caída del mes, con una contracción del 17% interanual y del 14,6% mensual. El descenso respondió al impacto de la inflación y a la estacionalidad negativa tras el pico del Día de la Madre. El sector describió un escenario incierto por la falta de definiciones de política y por la desregulación del ingreso de importados, que genera asimetrías competitivas.
Textil e indumentaria: 
Las ventas bajaron 4,3% interanual por la pérdida de ingresos reales, que llevó a postergar la renovación del guardarropa. Aunque la temporada generó tráfico, las operaciones se vieron limitadas por los topes de tarjetas y la búsqueda de precios bajos. La competencia informal y de plataformas transfronterizas presionó los márgenes. Los comercios usan lo digital como vidriera, pero la venta se define en el local físico por necesidades de financiación. Las expectativas están puestas en las Fiestas para liquidar stock.

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