En la calle, la CGT rechazó la reforma laboral y amenazó con un paro nacional
La CGT se movilizó ayer frente a la Casa Rosada para oponerse y buscar una demostración de fuerza contra el Gobierno del presidente Javier Milei, con un acto en Plaza de Mayo en el que se caracterizó como “regresiva y precarizadora” a la reforma laboral que pretende aprobar el oficialismo en el Congreso. El triunvirato de nuevos secretarios generales de la central obrera lanzó la amenaza de un paro general, en caso de que el Gobierno mantenga el avance de su proyecto. “Es el primer paso de un plan de lucha. Sigan sin escucharnos los que están acá atrás y terminaremos en un paro nacional”, advirtió Jorge Sola, líder del Sindicato del Seguro y uno de los triunviros de la nueva conducción obrera. “No hay libertad sin justicia social, le pese a quien le pese”, completó. Octavio Argüello, otro de los triunviros de la nueva conducción de la CGT, representante del gremio de camioneros, adelantó que “si no nos escuchan, estoy convencido de que vamos a terminar en un paro nacional”. En la plaza, se instalaron sillas blancas en las que se sentaron sindicalistas, políticos y madres de Plaza de Mayo, y una delegación de legisladores peronistas se ubicó allí, entre ellos estaban José Mayans, Jorge Capitanich, Alicia Kirchner, Julia Strada y Agustina Propato. La escenografía montada por la central obrera peronista incluyó un telón celeste de fondo el que se leía, en letras blancas, “En defensa del trabajo y la dignidad”. La misma leyenda se dispuso sobre el atril desde el que dieron sus discursos los tres nuevos secretarios generales, que debutaron como caras visibles de una protesta de la central obrera peronista. La manifestación se hizo notar en las avenidas 9 de Julio y De Mayo. La 9 de Julio, por donde avanzaron columnas de sindicatos como el de camioneros, estuvo cortada desde Belgrano hacia el norte, con despliegue de efectivos de la Policía de la Ciudad. La Avenida de Mayo se interrumpió desde la 9 de Julio hacia la plaza y fue el epicentro de concentración de columnas sindicales y políticas. Si bien el Gobierno había anticipado la aplicación del denominado protocolo antipiquetes, las calles cercanas estuvieron cortadas al paso de las columnas y durante el acto. Además, se leyó un documento de la CGT con la postura de la central obrera contra la reforma laboral. “Rechazamos la reforma laboral regresiva y precarizadora”, fue el arranque de ese documento. “Defendemos el trabajo digno y con derechos como pilar de la justicia social”, continuó la lectura, y se subrayó: “La reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional constituye un ataque directo a los derechos fundamentales de las trabajadoras y los trabajadores”. “Bajo el discurso de la modernización y la competitividad, se pretende avanzar sobre derechos individuales y colectivos, debilitar la negociación colectiva y a las organizaciones sindicales, e imponer un modelo de relaciones laborales que profundiza la precarización, la informalidad y la desigualdad”, planteó la CGT en su documento.
Corridas e incidentes
Tras el acto se registraron una serie de incidentes se registraban en las inmediaciones de Plaza de Mayo, donde los manifestantes y los efectivos policiales se enfrentaron a empujones a partir de la intención de las fuerzas de seguridad de garantizar el cumplimiento del protocolo antipiquetes.