El BCRA anunció un préstamo REPO por US$ 3.000 millones para afrontar vencimientos
El Ministerio de Economía y el Banco Central de la República Argentina (BCRA) concretaron un crédito REPO por US$3.000 millones con un consorcio de bancos internacionales. La operación resultó en una urgencia para el Ministerio de Economía, ya que, a la línea de crédito original, debió sumarle US$1.000 millones adicionales que no estaban previstos. Este medio había anticipado que la línea de crédito podía alcanzar hasta US$2.300 millones. El Gobierno debía depositar a medianoche la suma total del pago en el Bank of New York Mellon, para hacer frente al pago del vencimiento de deuda. Pero para esa hora, aún no contaba con los US$707 millones fruto de las privatizaciones de las represas, que finalmente terminó ingresando a última hora, sin posibilidad de ser girado al exterior. La autoridad monetaria acordó un REPO con seis entidades financieras internacionales de primera línea, utilizando como garantía parte de su tenencia de bonos BONARES con vencimiento en 2035 y 2038. La operación se inscribe dentro del conjunto de medidas impulsadas desde el inicio de la actual gestión para recomponer el balance del BCRA y mejorar la posición externa. En el marco de este acuerdo, el BCRA pagará una tasa de interés compuesta por la SOFR -la tasa de interés de referencia clave en dólares estadounidenses que mide el costo de préstamos a un día entre bancos- en dólares más un spread promedio de 400 puntos básicos, lo que equivale a un rendimiento anual del 7,4%. Esta alternativa adquiere mayor relevancia ante las demoras en la revisión de fin de año del programa con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que aún no ha aprobado el segundo waiver consecutivo por el incumplimiento de la meta de acumulación de reservas ni confirmado el desembolso pendiente de alrededor de US$1.050 millones, originalmente previsto para el 23 de enero. Además, la misión técnica del organismo, que estaba programada para llegar a Buenos Aires en las primeras semanas de enero se postergó para marzo, lo que dilata la evaluación presencial y el eventual giro de fondos, que no se destinarían directamente al pago de bonos privados.